Aguascalientes.- La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) prepara el paso del programa piloto a la primera fase cooperativa del Sistema de Comercio de Emisiones (SCE) tras años de patear el proyecto y en un contexto donde el mercado de créditos de carbono se mantiene incipiente.
Durante la conferencia magistral “Actualización del Sistema de Comercio de Emisiones”, en el marco del Mexico Carbon Forum 2026, Norma Munguía, directora general de Políticas para la Acción Climática, Semarnat, dijo que busca convertir al SCE en un mecanismo con obligaciones reales para las empresas, además de que detonará una mayor supervisión acompañadas de sanciones económicas.
El proyecto lanzó una prueba piloto en octubre de 2021. Busca reducir emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y se basa en el principio de “tope y comercio” (cap and trade). Durante la fase piloto, de acuerdo con información del Gobierno de México, mencionaron se esperó la participación de instalaciones cuyas emisiones anuales fueran igual o mayores a 100,000 toneladas de emisiones directas de dióxido de carbono.
La funcionaria explicó que participaron cerca de 300 instalaciones de sectores industriales, generación eléctrica y petróleo, pertenecientes a 90 corporativos.
“El sistema deja de ser solamente un ejercicio de aprendizaje y avanza hacia una etapa operativa orientada a producir mitigación con obligaciones sancionables económicamente”, dijo.
El proyecto declaró una duración de la fase inicial de 2020 a 2021, pero cada año se fue recorriendo la fecha final hasta 2025. Después de esta fecha, Munguía expuso que la primera fase entrará en vigor en 2027.
El arranque de la primera fase del SCE también llega en un mercado con baja participación de las empresas y estados. De acuerdo con información de México2, solo Querétaro y Colima aceptan los certificados de emisiones de carbono; mientras que 12 estados de la república cobran impuestos relacionados al tema. Sin embargo, en México aún se mantiene como un mercado voluntario.
A ello se agrega la nula participación de gigantes nacionales como Petróleos Mexicanos (Pemex) que fue reconocida como una de las mayores empresas contaminantes a nivel mundial por InfluenceMap; aunque en marzo de 2024, directivos de la petrolera más endeudada del mundo se comprometieron a iniciar con el objetivo de disminuir sus emisiones a cero en 2050; y la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
Dejar atrás los créditos voluntarios a demanda regulada
La primera fase del SCE mantendrá el umbral de participación de 100,000 toneladas de CO2 al año y cubrirá instalaciones de los sectores industrial, energético, petróleo y gas.
El mecanismo de flexibilidad permitirá que una parte de las obligaciones pueda cubrirse mediante proyectos de reducción o absorción de emisiones. Especialistas explicaron que, incluso, podrían activarse los certificados de emisiones de carbono.
Con esta medida, el Gobierno busca establecer criterios de integridad ambiental, ejecución de los proyectos en territorio nacional y periodos de elegibilidad definidos.
“Un proyecto que no cuente con este reconocimiento queda dependiendo únicamente de la demanda voluntaria”, señaló la presentación.
Aunque proyecta el inicio en 2027, la siguiente etapa aún requiere concluir los lineamientos para las subastas, fortalecer el monitoreo del registro y alinear el sistema de registro nacional de emisiones con el programa nacional de compensaciones.
“Esta alineación es la que cierra el circuito. Y con el Programa Nacional de Compensaciones podremos tener una oferta ordenada, una demanda con obligación y un registro común que verifica que la tonelada no se cuente dos veces y se cuente en donde debe estar”, dijo Munguía.