

El 27 de enero de 2026, el Bulletin of the Atomic Scientists anunció que el Reloj del Juicio Final fue ajustado a 85 segundos de la medianoche, el punto más cercano a una catástrofe global en toda su historia desde su creación en 1947. La humanidad está cada vez más cerca de desatar y vivir de forma frontal la temida Tercera Guerra Mundial.
Según el comunicado del Bulletin of the Atomic Scientists, la decisión refleja un deterioro acelerado del escenario mundial. “Los riesgos catastróficos están en aumento, la cooperación está en declive y se nos acaba el tiempo”, advirtió Alexandra Bell, presidenta del Boletín, al exigir acciones urgentes de los líderes globales.

El Consejo de Ciencia y Seguridad señaló como factores clave el aumento de las tensiones nucleares, el colapso de acuerdos internacionales, la crisis climática récord, el uso militar de la inteligencia artificial y nuevas amenazas biológicas. “El cambio es necesario y posible”, remarcaron los expertos.
Por qué el Reloj se acerca como nunca a la medianoche
El Boletín advirtió que el mundo enfrenta amenazas simultáneas que se potencian entre sí. “La cooperación internacional, crucial para reducir los riesgos, se está derrumbando”, señalaron los científicos, en un contexto de rivalidades geopolíticas crecientes y liderazgos debilitados.
Entre los factores que empujaron el reloj al límite histórico se destacan:
- Expansión y modernización de arsenales nucleares
- Crisis climática con récords extremos
- Uso desregulado de la inteligencia artificial
- Riesgos biológicos y biotecnológicos emergentes

Armas nucleares, IA y clima: una combinación explosiva
El presidente del SASB, Daniel Holz, alertó que “las peligrosas tendencias en riesgo nuclear, cambio climático, tecnologías disruptivas como la IA y bioseguridad vienen acompañadas del auge de autocracias nacionalistas”, lo que agrava la falta de cooperación global necesaria.

En el plano nuclear, Jon B. Wolfsthal fue contundente: “En 2025 era casi imposible identificar un problema nuclear que mejorara”. Señaló que cada vez más países consideran el uso de armas nucleares no solo como disuasión, sino como herramienta coercitiva.
La crisis climática también pesa. La científica Inez Fung explicó que “reducir la amenaza de una catástrofe climática requiere disminuir drásticamente las emisiones de combustibles fósiles”, y reclamó políticas basadas en ciencia, energías limpias y datos confiables a escala global.
¿Aún hay tiempo para evitar la catástrofe global?
Pese al escenario alarmante, el Boletín insiste en que el Reloj del Juicio Final no es una sentencia, sino una advertencia. “Es un recordatorio de la vulnerabilidad del mundo y de que aún hay tiempo para actuar”, subrayaron los científicos.

Las recomendaciones incluyen retomar acuerdos nucleares, regular la inteligencia artificial militar, frenar el calentamiento global y fortalecer la cooperación frente a amenazas biológicas. El mensaje final es claro: sin liderazgo y acción inmediata, el tiempo seguirá corriendo.














