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El Gobierno de Estados Unidos anunció un cambio que impactará directamente en el acceso al financiamiento para miles de emprendedores. A partir del 1 de marzo, se modificarán las condiciones para solicitar ciertos préstamos federales, una medida que ya genera repercusiones en el sector de pequeñas empresas.
La decisión fue comunicada mediante un memorando oficial y forma parte de un endurecimiento progresivo de requisitos que comenzó meses atrás. El ajuste redefine quiénes pueden acceder a estos créditos y establece nuevas condiciones sobre la propiedad y residencia de los solicitantes.
El cambio que impulsa la Administración de Donald Trump afecta a uno de los programas más utilizados por emprendedores y negocios en crecimiento. Aunque el financiamiento continuará disponible, las nuevas reglas limitan el acceso a un grupo específico, lo que provocó cuestionamientos desde distintos sectores políticos y empresariales.
Préstamos SBA y nuevas reglas del Gobierno de Estados Unidos desde el 1 de marzo
La Administración de Pequeñas Empresas (SBA) confirmó que, desde el 1 de marzo, los residentes permanentes en Estados Unidos —titulares de “green card”— dejarán de calificar para los préstamos federales conocidos como 7(a). Estos créditos permiten financiar capital de trabajo, expansión de negocios y otras necesidades empresariales, con montos de hasta 5 millones de dólares.
¿Quiénes podrán acceder a partir de ahora?
El nuevo criterio establece que solo podrán acceder empresas cuya propiedad sea completamente estadounidense y cuyos dueños residan dentro del país. Con esta medida, se elimina la posibilidad que antes tenían algunos residentes permanentes de solicitar el financiamiento, aun cuando contaban con participación legal en sus negocios.
La restricción se suma a cambios aplicados en diciembre, cuando se limitó la elegibilidad a compañías con un máximo de 5% de propiedad extranjera, incluyendo titulares de “green card” o ciudadanos estadounidenses que residieran fuera del territorio nacional.
Cambios en préstamos SBA y críticas por la exclusión de titulares de “green card”
Antes de estas modificaciones, las pequeñas empresas podían calificar al programa 7(a) si al menos el 51% pertenecía a un ciudadano estadounidense residente en el país. El nuevo esquema elimina esa flexibilidad y endurece los requisitos de ciudadanía y residencia.
La medida generó críticas de legisladores demócratas, entre ellos el senador Edward J. Markey y la representante Nydia Velázquez, integrantes de los comités de Pequeñas Empresas en el Congreso. Ambos cuestionaron el impacto de la decisión sobre inmigrantes legales que buscan iniciar o expandir sus negocios.
Markey indicó que desde septiembre recibió reportes de prestamistas sobre dificultades vinculadas a la verificación de ciudadanía. Además, legisladores del Senado enviaron en diciembre una carta a la SBA expresando preocupación por la caída en el volumen de préstamos y por los requisitos más estrictos, sin haber recibido respuesta oficial.
El cambio entrará en vigor el 1 de marzo y redefine el acceso a uno de los instrumentos de financiamiento más relevantes para pequeñas empresas en Estados Unidos, en medio de un debate político sobre los criterios de elegibilidad y su impacto en la actividad económica.