

El avión de carga más grande del mundo nació en la década de 1980 como una obra colosal de ingeniería soviética. Su nombre, Mriya, significa “sueño” en ucraniano, y así era percibido por quienes seguían su rastro alrededor del planeta: una máquina capaz de transportar lo que ningún otro medio podía mover.
El Antonov An-225 fue diseñado por la oficina Antonov Company cuando Ucrania aún formaba parte de la Unión Soviética. Su misión original era transportar el transbordador espacial soviético Buran, un proyecto estratégico en plena carrera espacial, similar al programa de la NASA.
Durante décadas dominó los cielos del mundo como un titán sin rival, hasta que fue destruido en 2022 durante la invasión rusa de Ucrania, dejando un vacío imposible de llenar en la historia de la aviación.
¿Qué hacía único al Antonov An-225 Mriya?
Su tamaño no era caprichoso: respondía a tareas extraordinarias. Con 84 metros de largo y una envergadura de 88 metros, sus alas superaban en anchura a muchos campos de fútbol, y su tren de aterrizaje contaba con 32 ruedas para soportar su propio peso.

Mientras la mayoría de los aviones utilizan dos o cuatro motores, el An-225 montaba seis turbofanes, lo que le permitía elevarse con cargas inimaginables. Su capacidad alcanzaba los 250,000 kilogramos en su compartimento interno, y podía transportar cargas aún más pesadas sobre su fuselaje.
A lo largo de su vida operativa estableció más de 200 récords mundiales de transporte, entre ellos el vuelo con el generador más pesado jamás transportado por aire, con casi 190,000 kilogramos.
¿Cuál es el avión de carga más grande en operación hoy?
Tras la pérdida del Mriya, el título de mayor avión de carga en activo recae en el Antonov An-124 Ruslan, que continúa transportando cargas colosales alrededor del mundo. Otros como el Boeing 747-8F y el Lockheed C-5 Galaxy también dominan el transporte aéreo pesado en la actualidad.















