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La tregua entre Estados Unidos e Irán volvió a mostrar este martes señales de fuerte fragilidad luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, endureciera públicamente sus amenazas contra Teherán y advirtiera que, si fracasan las negociaciones, el régimen iraní será “diezmado”.

“Irán hará lo correcto o terminaremos el trabajo”, afirmó Trump antes de partir rumbo a China para reunirse con el presidente Xi Jinping. Luego elevó aún más el tono: “O vamos a llegar a un acuerdo o serán diezmados”.

Fuente: EPA/UPI POOLBONNIE CASH / POOL

Las declaraciones llegan en un contexto de creciente incertidumbre sobre el futuro del alto el fuego alcanzado tras más de dos meses de enfrentamientos militares entre Estados Unidos, Israel e Irán, y después de que Washington rechazara la última respuesta iraní presentada a través de mediadores paquistaníes.

Trump endurece el tono

El mandatario republicano insistió en que Washington mantiene una posición de fuerza frente a Teherán y aseguró que no necesita apoyo internacional para enfrentar el conflicto.

“Tenemos a Irán muy bajo control”, sostuvo. “Ganaremos de una forma u otra. Ganaremos por la vía pacífica o de cualquier otro modo”.

Trump también volvió a cuestionar a la OTAN por su falta de respaldo durante la guerra. “La OTAN me decepcionó profundamente. No estuvo ahí cuando la necesitábamos”, afirmó.

La OTAN, en la mira de Trump, por su falta de respaldo durante la guerra.Fuente: ShutterstockShutterstock

En paralelo, el presidente estadounidense minimizó el papel que podría jugar China en las negociaciones, pese a que Beijing es uno de los principales compradores de petróleo iraní y mantiene vínculos estratégicos con Teherán.

“No creo que necesitemos ayuda con Irán”, declaró antes de viajar a Pekín. Más tarde matizó esa posición y reconoció que el tema estará presente en sus conversaciones con Xi Jinping, aunque aclaró: “Tenemos muchas cosas que discutir. Para ser sincero, no diría que Irán sea una de ellas”.

La mediación regional gana protagonismo

Mientras Washington endurece su discurso, actores regionales intentan evitar un nuevo colapso de las negociaciones.

Los ministros de Exteriores de Catar y Turquía, Mohamed bin Abdulrahmán y Hakan Fidan, respaldaron este martes los esfuerzos de mediación impulsados por Pakistán para intentar consolidar el alto el fuego y reabrir el Estrecho de Ormuz.

“El papel paquistaní es muy relevante y determinante para la zona y el mundo”, afirmó el canciller catarí, quien además advirtió que Irán “no debe usar” Ormuz “como arma para presionar a los países del Golfo”.

Por su parte, Fidan sostuvo que el principal desafío de las negociaciones es encontrar “una solución aceptable para ambas partes que vincule la apertura del estrecho y el asunto nuclear”.

“No queremos ni pensar lo contrario. Volver a la guerra solo aumentaría la destrucción y no serviría para nada”, alertó el ministro turco.

Ormuz, otra vez en el centro

La situación en el estrecho de Ormuz continúa siendo uno de los principales focos de tensión global.

Por esa vía marítima —ubicada entre Irán y Omán y que conecta el Golfo Pérsico con el mar Arábigo— circula una parte sustancial del petróleo y del gas natural comercializado en el mundo. Las restricciones impuestas por Teherán desde el inicio de la guerra alteraron el transporte energético global y dispararon episodios de fuerte volatilidad en los mercados.

Reuters

La Casa Blanca considera inaceptable que Irán utilice el estrecho como herramienta de presión geopolítica y ha reclamado reiteradamente su reapertura total.

Un conflicto que sigue expandiéndose

En paralelo a la tensión diplomática, nuevos reportes alimentaron la percepción de que la guerra regional sigue ampliándose.

Según una investigación de Reuters basada en fuentes occidentales e iraníes, Arabia Saudita habría lanzado ataques aéreos encubiertos contra territorio iraní a fines de marzo como represalia por ofensivas sufridas dentro del reino.

De confirmarse, sería la primera vez que Riad ejecuta operaciones militares directas contra Irán, un dato que reflejaría hasta qué punto el conflicto ya arrastró a las principales monarquías del Golfo.

La información también se conoció después de reportes que señalan que Emiratos Árabes Unidos habría realizado operaciones similares.

En ese contexto, la tregua aparece cada vez más vulnerable y la posibilidad de una nueva escalada militar vuelve a inquietar a los mercados energéticos y a las potencias internacionales involucradas en la región.