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El presidente francés, Emmanuel Macron, habló este domingo en una cadena nacional de diez minutos. Allí condenó con “ira y vergüenza” los disturbios y saqueos que sacudieron a varias ciudades del país. El mensaje llegó un día después de las marchas contra el encarecimiento del costo de vida, que terminaron en graves incidentes y que siguieron este domingo, sobre todo en París.

Macron atribuyó los hechos de violencia, los ataques a edificios públicos y los saqueos a grupos de extrema izquierda y a delincuentes. Pidió, sin embargo, no confundirlos con quienes salieron a la calle con reclamos legítimos. Todavía no hay una cifra precisa del costo de los destrozos, pero se calcula en cientos de millones de euros por los daños a centenares de comercios.

Más facultades para los prefectos y pedido de explicaciones a la Policía

Entre las medidas, el mandatario anunció que los prefectos podrán prohibir ciertas concentraciones para resguardar las ciudades, los edificios públicos y los negocios. También le exigió al Gobierno, y en particular al ministro del Interior, Laurent Nuñez, que saque conclusiones sobre cómo se manejó la Policía durante las protestas y que garantice transparencia. “Espero respuestas claras”, sostuvo.

President Emmanuel Macron hosts reception for recipients of 'Prepa Talents'
President Emmanuel Macron hosts reception for recipients of 'Prepa Talents'BENOIT TESSIER / POOL

Además, convocó a los partidos políticos a repudiar la violencia “sin ambigüedad”, y advirtió que el país “necesita orden y calma, no una escalada”. La exhortación llega a seis meses de la primera vuelta de las presidenciales. La segunda vuelta, la definitiva, está prevista para el 2 de mayo de 2027, y los sondeos ubican a los candidatos de los extremos, Le Pen por la derecha y Mélenchon por la izquierda, como favoritos para llegar a ella.

Diálogo con estudiantes, sindicatos y autoridades locales

Para canalizar los reclamos, Macron dijo que el primer ministro, Sébastien Lecornu, reunirá en los próximos días a representantes políticos. Después hará lo mismo con sindicatos, organizaciones estudiantiles, autoridades locales y parlamentarios, con el objetivo de armar propuestas concretas. El presidente remarcó que las demandas de los ciudadanos, golpeados por la inflación, deben resolverse a través del diálogo y las instituciones democráticas, y no mediante la violencia.

El mensaje se dio en la víspera de una gira de Macron por varios países del golfo Pérsico. También pidió que la campaña electoral se desarrolle con debate y respeto, y no en medio del “desorden y la destrucción”.

La oposición, de Bardella a Bompard: críticas de un extremo al otro

Las primeras reacciones fueron duras. Jordan Bardella, presidente de la Agrupación Nacional (RN), calificó el discurso de “lamentable” y escribió en X que el poder es “cobarde y desorientado” y que ni siquiera tiene fuerza para proteger a los franceses. Le Pen, que no llegó a pedir la renuncia del mandatario como su delfín, ya lo había definido antes de la declaración como “un presidente sin crédito ni autoridad” que “ha perdido todo contacto con la realidad”.

Desde la izquierda radical, el coordinador de La Francia Insumisa (LFI), Manuel Bompard, uno de los hombres más cercanos a Mélenchon, consideró “irresponsable tomar la palabra para no decir nada”. Reclamó en X una “verdadera respuesta política” a los reclamos de los manifestantes.

La líder ecologista Marine Tondelier, por su parte, rechazó la necesidad de una “puesta en escena” para condenar la violencia, algo que su partido ya hace. Aclaró que, si participa de la convocatoria de Lecornu, será para “trabajar en soluciones” a las crisis sociales, medioambientales y democráticas, y no para asistir a un “consejo de disciplina”.

Las cifras de las protestas y los incidentes del domingo

El sábado, las marchas reunieron a 550.000 personas según el Gobierno, y a más de 800.000 según los organizadores. Los incidentes, lejos de frenarse, continuaron este domingo. Durante toda la tarde hubo enfrentamientos en la plaza de la República, en París, entre la Policía y personas convocadas a través de las redes sociales. En los alrededores se registraron nuevos saqueos en al menos tres comercios, entre ellos los grandes almacenes BHV, junto al Ayuntamiento, con un mínimo de 25 detenidos, según la Prefectura de Policía.

A última hora de la tarde del domingo, el Ministerio del Interior contabilizaba 2397 detenciones en todo el país y 997 policías y gendarmes heridos.