Por tercer día consecutivo, el precio del barril de crudo en Estados Unidos cayó 1,92% y cerró a u$s 98,46 porque los inversores esperaban un acuerdo entre Grecia y sus acreedores para reestructurar su deuda.

También influyó la debilidad de la actividad manufacturera en China que alimentaron temores por la demanda.
La reanudación de las conversaciones el viernes en Grecia fue tomada como una señal de que podría alcanzarse un acuerdo para evitar un incumplimiento de pagos de parte de Atenas. El renovado optimismo acerca del futuro de la zona euro ayudaba a estabilizar los valores del crudo.

Pero los analistas se mostraban mesurados en sus esperanzas de una rápida resolución, y preveían que el mercado seguiría operando dentro de un rango limitado hasta que surjan indicios de avances más claros.

“El mercado reacciona a la situación económica y geopolítica, sube unos centavos y luego baja”, dijo Roy Jordan, consultor de Facts Global Energy, advirtiendo que el panorama para Grecia podría cambiar muy rápido.