La jueza del Distrito Sur de Nueva York, Jeannette Vargas, resolvió en una sentencia de 61 páginas que la prohibición de visados de inmigrante impuesta por la administración de Donald Trump es “manifiestamente ilegal” y cuestionó el argumento central de la Casa Blanca, que sostenía que los solicitantes de esos países representaban un alto riesgo de convertirse en una “carga económica” para Estados Unidos.
El fallo no solo frena la medida hacia adelante, sino que también anula las denegaciones de visado que se habían basado exclusivamente en esta política, lo que podría derivar en la revisión de miles de solicitudes ya resueltas.
Qué dice el fallo que favorece a miles de migrantes
Según la magistrada, se había instruido a los funcionarios a rechazar visados incluso a inmigrantes que cumplían con todos los requisitos y que probablemente iban a ser autosuficientes, algo que viola la normativa vigente, que exige una evaluación individual de cada caso.
Consultado por la agencia EFE, un vocero del Departamento de Estado señaló este sábado que la cartera no suele hacer comentarios sobre litigios en curso, aunque remarcó que “la Administración Trump protege al pueblo estadounidense al mantener los estándares más rigurosos de evaluación y verificación de los solicitantes de visas”.
Qué países estaban en la lista
La directiva, vigente desde enero, incluía a varias naciones de América Latina y el Caribe como Brasil, Colombia, Cuba, Guatemala, Haití, Nicaragua y Uruguay.
También alcanzaba a Afganistán, Egipto, Irak, Irán, Marruecos, Nigeria, Rusia, Somalia, Tailandia y Yemen.
Quiénes demandaron
La causa fue iniciada por cinco profesionales colombianos a quienes les rechazaron la visa citando explícitamente la nueva política, junto con seis ciudadanos estadounidenses que denunciaron que la prohibición afectó a familiares suyos en Ghana, Jamaica, Guatemala y Etiopía, según reconstruyó The New York Times.
Las reacciones al fallo
“Esta decisión representa una victoria significativa para los cientos de miles de familias en todo el país y el mundo cuyas vidas se vieron sumidas en el caos debido a la prohibición de visas, ilegal y discriminatoria, impuesta por esta Administración”, afirmó en un comunicado Joanna Cuevas Ingram, abogada principal del National Immigration Law Center.
Cuevas Ingram sostuvo además que el tribunal “dejó claro que las leyes de inmigración no pueden utilizarse para justificar la discriminación”.
En la misma línea, la presidenta y directora ejecutiva de la ONG Democracy Forward, Skye Perryman, calificó el fallo como un “contundente rechazo a una política ilegal y discriminatoria que causó un daño enorme a familias y comunidades de todo el país”.
“La Administración Trump-Vance no puede instrumentalizar la ley de inmigración para vetar a países enteros, separar familias y negar derechos garantizados por la Constitución sin rendir cuentas por ello”, agregó.
Con información de EFE.