El presidente de la República, Mario Abdo Benítez, aceptó ayer las renuncias del canciller Luis Castiglioni, del titular de la empresa eléctrica ANDE, Alcides Jiménez, del embajador paraguayo en Brasil, Hugo Saguier Caballero, y del director paraguayo de Itaipú, José Alderete.

Esta crisis política se generó a causa del acuerdo firmado por la diplomacia paraguaya con Brasil por el reparto de la energía generada por la hidroeléctrica Itaipú Binacional, que comparten en propiedad ambos países.

Las críticas públicas a lo firmado provocó que la medida fuera "dejada sin efecto" por el presidente y que fuera rechazado por el Senado. Aún queda pendiente la posibilidad de juicio político a Abdo Benítez.

La empresa brasileña Electrobas solicitó y obtuvo de Paraguay la compra de energía acorde a su consumo -mucho menor al brasileño- y se garantizó una mayor cuota para Brasil a "bajo costo". Desde Paraguay hablan de un perjuicio de u$s 200 millones.