Irán volvió a elevar la tensión con Estados Unidos y advirtió que no reabrirá el estrecho de Ormuz hasta que Washington cumpla con las condiciones acordadas entre ambos países.
El presidente del Parlamento y negociador jefe iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, aseguró este martes que Teherán mantendrá su posición hasta que Estados Unidos respete los compromisos incluidos en el memorando de entendimiento firmado en junio.
“Permítanme dejarlo claro: no reabriremos hasta que no se cumplan los compromisos asumidos por Estados Unidos en el memorando de entendimiento”, sostuvo Qalibaf ante el Parlamento, según declaraciones difundidas por medios estatales.
Entre las exigencias iraníes aparecen el levantamiento de las sanciones petroleras, la liberación de activos congelados y el fin del bloqueo sobre puertos y embarcaciones del país.
Teherán también reclama el cese de las operaciones militares en todos los frentes. Esa condición comprende los ataques contra territorio iraní y, según explicó Qalibaf, también las operaciones de Israel contra el Líbano.
Irán advierte que reforzó su capacidad militar
La advertencia llega después del vencimiento del plazo de 60 días establecido en el memorando de entendimiento que Teherán y Washington firmaron el 17 de junio para intentar alcanzar una salida al conflicto.
Qalibaf sostuvo además que Irán aprovechó la tregua para reforzarse militarmente. El exmiembro de la Guardia Revolucionaria afirmó que el país está preparado para “imponer una mayor derrota” a Estados Unidos si vuelven a intensificarse los enfrentamientos.
El acuerdo contemplaba el fin de las hostilidades, la reapertura del estrecho de Ormuz, el levantamiento de las restricciones para vender petróleo iraní internacionalmente y el fin del bloqueo sobre puertos y buques.
El documento, compuesto por 14 puntos, fijaba además un período de dos meses para negociar un acuerdo definitivo sobre el programa nuclear iraní y avanzar hacia un levantamiento total de las sanciones.
Sin embargo, esas conversaciones nunca comenzaron debido a la reanudación de los ataques, lo que volvió a poner en duda la posibilidad de alcanzar un entendimiento entre Washington y Teherán.
Ormuz, el punto clave que preocupa al petróleo
El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que Irán debía ondear la “bandera blanca” de rendición y sostuvo que Estados Unidos mantiene el control de Ormuz, pese al reducido tránsito de petroleros.
La tensión también continúa sobre el terreno. Este martes, un buque recibió el impacto de un proyectil desconocido cuando realizaba un tránsito de salida del estrecho, según informó la agencia de Operaciones de Comercio Marítimo de Reino Unido (UKMTO).
La situación genera especial preocupación porque Ormuz es una ruta estratégica para la energía mundial. Ubicado entre Irán y Omán, concentra una parte relevante del transporte internacional de petróleo y gas.
Por eso, una interrupción prolongada del tránsito puede convertirse en un nuevo factor de presión sobre los mercados energéticos y aumentar la incertidumbre internacional mientras Washington y Teherán mantienen abiertas sus diferencias.