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Como Materialists (Celine Song, A24, 2025), con Dakota Johnson como matchmaker de una agencia boutique en Nueva York, pero en Buenos Aires. Sin gastar un peso en marketing, la Red Velo (la comunidad privada de candidatos de la startup argentina de matchmaking premium) suma en promedio entre dos y tres personas nuevas por día y ya superó las 120 aprobadas. La compañía estima un mercado potencial de 28.000 profesionales solo en la Argentina, proyecta facturar unos US$ 550.000 en su primer año entre Buenos Aires y Miami.

El negocio surfea, a su manera, el concepto de “amor líquido” que el sociólogo Zygmunt Bauman usó para describir vínculos cada vez más flexibles, descartables y sin compromiso. Es la misma lógica que, según Andrea Casarino, Head of Matchmaking de la compañía, las apps de citas terminaron llevando a un extremo. Velo apuesta, de manera consciente, al fenómeno inverso.

Detrás del proyecto está Axel Abulafia, que pasó casi dos décadas en Globant (entró cuando la compañía tenía 80 empleados y la dejó con 27.000) y hoy describe su startup con una lógica bien moderna dentro de la industria tech: automatizar todo lo que se pueda, salvo la decisión más importante. “Puertas hacia adentro de Velo, todo es AI: bases de datos, limpieza de datos, toda la parte de website, formularios. Pero cara al cliente, cien por ciento humano”, explicó a Infotechnology.

De Globant a “headhunter del amor”

Antes de Globant, Abulafia había tenido una primera salida como emprendedor: vendió su primera startup a los 24 años. Después de casi 18 años en la compañía de tecnología, se convirtió en inversor ángel, sumó dos exits más el año pasado y se unió al board de AI in Latam.

La idea de Velo surgió de un viaje familiar en mayo de este año, cuando dos primas le preguntaron si tenía a alguien para presentarles. Esa misma noche recurrió a Gemini, Claude y ChatGPT para pedirles un relevamiento sobre el estado global del negocio del matchmaking. El cruce de estos informes le mostró un espacio vacío en América Latina.

Para desarrollar el producto se asoció con Andrea Casarino, coach y especialista en neurociencias, que hoy lidera las entrevistas de admisión a la Red Velo. “Nuestro principal diferencial es el valor humano de las personas”, resumió a Infotechnology.

Para explicar el concepto, Abulafia recurre a una comparación con el mundo del que viene: el headhunting corporativo, la práctica que usaba en Globant para contratar gerentes generales. “Esto en vez de un headhunter, nosotros lo consideramos como un heart hunter”, señaló.

Axel Abulafia y Andrea Casarino, de red VeloRED VELO

Cómo se entra a Velo, y cómo cobra la empresa

El servicio apunta a un perfil bastante acotado: profesionales urbanos con carrera consolidada que priorizan la privacidad y el uso del tiempo por sobre la cantidad de opciones. Una encuesta propia de la compañía entre 754 profesionales de la Ciudad y el Gran Buenos Aires mostró que el 73,5% prefiere pocas opciones cuidadosamente seleccionadas antes que un catálogo de cientos de perfiles, y el 74,8% dijo que buscaría pareja con más tranquilidad si no tuviera que exponer su vida personal en una plataforma pública.

Hay dos puertas de entrada distintas, y ambas pasan por una entrevista. Para sumarse a la Red Velo, el pool de candidatos gratuito del que salen las presentaciones, el primer paso es un formulario de unos cuatro minutos con datos demográficos, preferencias y “dealbreakers” (fumar, querer tener más hijos, entre otros).

Ese registro no garantiza el ingreso: cada candidato necesita además una llamada de evaluación cargada en el sistema como “interacción”; sin foto ni esa entrevista registrada, el perfil queda directamente descartado del pool activo.

Para quien contrata el servicio como cliente, el proceso es más largo: arranca con una llamada introductoria y sigue con dos entrevistas de aproximadamente una hora cada una, donde el equipo releva historia personal, valores, objetivos de vida y experiencias de pareja anteriores. Con esa información arman un perfil interno, revisan entre 30 y 50 candidatos de la Red Velo, entrevistan entre 8 y 12, y garantizan al menos cuatro presentaciones bajo un esquema de doble consentimiento, con la primera prevista dentro de los 45 días de la contratación.

El negocio es asimétrico: anotarse en la Red Velo es gratis, y el único que paga es el cliente que contrata la búsqueda activa. El fee es de entre US$ 2000 y US$ 2500 por proceso, no una suscripción mensual, dividido en dos pagos: uno al inicio y otro contra el resultado, con planes en cuotas para quienes no puedan afrontarlo de una sola vez.

La arquitectura: IA en el back office, humanos en cada match

El diseño técnico de Velo separa lo que ve el cliente de lo que ocurre detrás de escena. La comunicación con clientes y candidatos corre por WhatsApp, email y videollamadas (Meet o Teams). Puertas adentro, el equipo usa inteligencia artificial para la limpieza y gestión de bases de datos, el sitio web y los formularios de registro.

Lo que no está automatizado, por decisión de diseño, es la entrevista de admisión. Casarino no la graba ni la procesa con IA: toma notas a mano y después vuelca ella misma ese análisis a los sistemas de la empresa. “Hay cosas que no las ve la inteligencia artificial, que las veo yo”, señaló.

El próximo paso en la hoja de ruta tecnológica es entrenar un modelo que sugiera a los matchmakers qué candidatos de la base podrían funcionar para cada búsqueda, a medida que la Red Velo siga creciendo. La decisión final sobre cada presentación seguirá siendo humana.

Velo dice sumar en promedio entre dos y tres registros orgánicos por día a su red gratuita. El plan de expansión contempla Miami dentro de los próximos cuatro meses, y después Madrid, Ciudad de México y Bogotá, un salto que la compañía mira con un mercado global de fondo: según Pew Research Center, el 17% de los estadounidenses de 50 años o más declaró haber usado alguna vez un sitio o aplicación de citas, y el negocio de las citas online ya reúne a unos 381 millones de usuarios en todo el mundo. Es el mismo mercado masivo del que Velo busca diferenciarse con un proceso boutique.

La procedencia tecnológica de Abulafia también se nota en cómo aborda la protección de datos de una base que incluye perfiles de alto perfil corporativo. La compañía contrató a Sebastián Strainieri, CEO de la firma de ciberseguridad View Security, para hacer evaluaciones de vulnerabilidad sobre la plataforma. Hoy Velo dice cumplir con la normativa argentina de protección de datos y anticipa que deberá adecuarse al GDPR europeo.

Ni Tinder ni Bumble: la nueva forma en que los profesionales buscan pareja es con un matchmaker híbrido RED VELO

¿Amenaza para Tinder o nicho defendible?

Abulafia descarta que Tinder o Bumble puedan replicar el modelo con un simple lanzamiento de feature premium: conoce compañías que intentaron reemplazar reclutadores humanos con agentes de IA en procesos de búsqueda similares y, según su lectura, el resultado fue malo. Casarino resume la diferencia de categoría con una analogía directa: “Es como si me dijeras si un restaurante con un chef de primer nivel compite con un McDonald’s”.

La demanda por ese segmento premium, de hecho, ya se mueve: las búsquedas del término “matchmaker” en Google en Estados Unidos casi se duplicaron entre enero de 2025 y enero de 2026, según datos de Global Dating Insights.

El desafío, según el propio Abulafia, recién empieza. Hoy la Red Velo tiene poco más de 120 personas aprobadas, un volumen que el equipo todavía puede manejar caso por caso. “Cuando tengamos 1000 se va a hacer más difícil”, advierte sobre el próximo salto de escala, el mismo que va a poner a prueba si el criterio humano puede sostenerse a medida que crece el negocio, o si termina cediéndole terreno al algoritmo que Velo dice combatir.