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En un nuevo hito para la defensa de la región, la compañía brasileña Embraer entregó los primeros dos aviones A-29 Super Tucano a la Fuerza Aérea Uruguaya (FAU). Esta adquisición, firmada a fines de 2024, marca el rearme de Uruguay, apodado la “Suiza de América Latina” por su tradición de neutralidad, estabilidad política y enfoque en la soberanía sin belicosidad. Con su arribo los Super Tucano no solo renuevan una flota obsoleta, sino que expanden capacidades clave como la protección del espacio aéreo y las fronteras, en un contexto regional de crecientes tensiones.

El contrato incluye no solo las aeronaves, sino equipamiento de misión, servicios logísticos integrados y un simulador de vuelo. “Estamos honrados de entregar los primeros A-29 Super Tucano a la Fuerza Aérea Uruguaya. Este hito fortalece una asociación de más de 50 años, desde que Uruguay fue el primer cliente internacional de Embraer”, declaró esta semana Bosco da Costa Junior, presidente y CEO de Embraer Defense & Security. La entrega posiciona a Montevideo como un actor moderno en la región, con una herramienta versátil para misiones del siglo XXI.

Más poder aéreo para Uruguay

Para la FAU, el impacto de estos aviones llegados a fines de febrero de 2026 es transformador. “Con la adquisición de los Embraer A-29 Super Tucano, se logra la modernización tan esperada, marcando un cambio operacional y tecnológico en nuestra flota de combate”, afirmó el Comandante en Jefe, General del Aire Fernando Colina. Y destacó que el avión, operado por 22 fuerzas aéreas mundiales, ofrece tecnología avanzada a costos operativos razonables.

“Con los Super Tucano, Uruguay obtiene una gran herramienta para recuperar y expandir capacidades de vigilancia aérea, demostrando nuestro compromiso con la seguridad nacional y la soberanía”, agregó.

Los dos primeros aviones de combate Super Tucano de Uruguay.Embraer

El Coronel S. S. (Av.) Shandelaio González, Comandante de la II Brigada Aérea, enfatizó el salto cualitativo: “La adquisición abre un nuevo horizonte tecnológico. Más allá de su rendimiento en vuelo, los sistemas modernos permiten nuevas capacidades que redefinen el Poder Aéreo uruguayo”. Luis H. De León, excomandante en jefe de la FAU, añadió: “Esta incorporación provee a la República una capacidad clave para la defensa aérea y el control del territorio, un sistema altamente tecnológico que la Fuerza aguardaba para cumplir mejor su misión”.

El Super Tucano se erige como líder global en su clase: acumula más de 600.000 horas de vuelo y ha sido elegido por 22 fuerzas aéreas por su eficiencia. Desarrollado para misiones multifunción, destaca en entrenamiento avanzado de pilotos, apoyo aéreo cercano (CAS), patrullaje, interdicción aérea, control de ataques terminales conjuntos (JTAC), vigilancia armada con inteligencia (ISR), vigilancia fronteriza, escolta aérea y, recientemente, neutralización de drones.

Equipado con tecnología de punta para identificación precisa de blancos, sistemas de armas y comunicaciones integrales, opera desde pistas sin pavimentar en entornos hostiles, con bajo mantenimiento, alta disponibilidad y costos de ciclo de vida reducidos.

Cómo es el Super Tucano de Uruguay

El Embraer A-29 Super Tucano es un turbohélice monomotor optimizado para operaciones de combate económico en escenarios de baja intensidad, como contrainsurgencia y apoyo aéreo cercano, con énfasis en ataques terrestres y capacidad para despegar desde pistas rudimentarias.

Lleva una tripulación de dos personas, alcanza un techo de servicio de 35.000 pies (10.668 metros), soporta una carga externa de 3.420 libras (1.550 kg), ofrece 2,6 horas de autonomía con combustible interno y hasta 7,1 horas con tanques externos; su velocidad máxima es de 590 km/h, con crucero sostenido de 520 km/h.

Dispone de siete puntos de anclaje para armamento diverso, incluyendo misiles aire-tierra, cohetes, bombas guiadas, pods de designación láser y ametralladoras de 12,7 mm.

Esta incorporación no solo moderniza la FAU, sino que refuerza la imagen de Uruguay como baluarte de paz equipado. En un continente volátil, los Super Tucano aseguran soberanía sin agresividad, alineados con la esencia “suiza” del país.

Un avión de guerra probado en combate

El A-29 Super Tucano ha demostrado su eficacia en múltiples escenarios de combate real, destacándose por su robustez y versatilidad en operaciones de contra-insurgencia (COIN). Colombia lo empleó intensivamente durante la lucha contra las FARC, donde acumuló miles de horas de vuelo en misiones de apoyo aéreo cercano, vigilancia e interdicción, contribuyendo significativamente a la desmovilización de grupos armados. En Afganistán, la Fuerza Aérea de EE.UU. lo utilizó desde 2011 en el programa de mentores aéreos, realizando ataques precisos contra talibanes con su armamento ligero y sensores avanzados, superando expectativas en entornos hostiles.

Otros conflictos han validado su rendimiento bajo fuego enemigo. En Irak y Siria, operadores aliados lo desplegaron contra el Estado Islámico, aprovechando su capacidad para operar desde pistas cortas y no preparadas, lo que permitió misiones diurnas y nocturnas con mínima logística. Nigeria lo ha probado recientemente en operaciones contra Boko Haram, donde su bajo costo operativo y resistencia balística han sido clave para neutralizar amenazas asimétricas en regiones remotas.

Más de 20 países han seleccionado el Super Tucano para sus fuerzas aéreas, atraídos por su equilibrio entre costo y capacidades multirrol. En América Latina destacan Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Paraguay, Uruguay y Panamá; en otros continentes, EE.UU., Francia, Nigeria, Filipinas, Indonesia y Burkina Faso, entre otros, sumando más de 600.000 horas de vuelo globales. Esta adopción refleja su rol en entrenamiento avanzado, patrullaje fronterizo y combate irregular.