Elegir un lubricante para un motor diésel pesado no consiste solamente en definir una marca o un grado de viscosidad, ya que el tipo de vehículo, las condiciones del entorno y la forma de uso también determinan qué producto necesita cada equipo para conservar la protección y el rendimiento.
Una máquina agrícola, por ejemplo, puede trabajar durante largas jornadas en momentos clave de la siembra o la cosecha. Un camión, en cambio, enfrenta recorridos de corta o larga distancia, arranques frecuentes o temperaturas elevadas durante períodos prolongados. Aunque ambos utilicen motores diésel pesados, sus exigencias no son iguales.
Por qué el campo y el transporte necesitan soluciones diferentes
En la actividad agrícola, las jornadas de trabajo intensas se combinan con cargas variables y ambientes donde hay polvo y suciedad. El lubricante debe controlar el hollín, evitar la formación de depósitos y mantener limpio el motor para reducir el desgaste durante las etapas de mayor exigencia.
Para este tipo de operación, la empresa YPF desarrolló EXTRAVIDA XVA 300, un lubricante mineral premium con bases API Grupo II. Está destinado a motores diésel pesados de cuatro tiempos y fue desarrollado para responder a las exigencias de las aplicaciones agrícolas, no únicamente a los períodos de siembra y cosecha.
Entre sus atributos se encuentran el control del hollín y de los depósitos en los pistones, las propiedades detergentes y dispersantes, la resistencia a la oxidación y la bombeabilidad a bajas temperaturas. Su formulación también busca conservar la fluidez del lubricante y proteger el motor frente al desgaste.
Qué cambia cuando el motor se utiliza para transporte
Los vehículos destinados al transporte enfrentan otras condiciones. Las necesidades pueden variar según se trate de traslado de pasajeros o de cargas, recorridos urbanos, servicios interurbanos o viajes de larga distancia. También influyen las tecnologías del motor y los sistemas de postratamiento de gases instalados en cada unidad.
Para ese segmento, la línea EXTRAVIDA XVT contempla motores diésel pesados con tecnologías Euro VI, Euro V y anteriores. Según la versión elegida, puede utilizarse en equipos con filtro de partículas, reducción catalítica selectiva o recirculación de gases de escape. La línea incluye productos minerales, semisintéticos y sintéticos para responder a diferentes configuraciones y requerimientos.
Su formulación ofrece propiedades de detergencia y dispersancia, protección contra el desgaste bajo altas cargas y temperaturas, control del hollín y resistencia a la oxidación. Estas características responden tanto a las operaciones con paradas y arranques frecuentes como a las temperaturas propias de los trayectos de larga distancia.
Por eso, la elección del lubricante debe partir del tipo de operación y de las especificaciones del motor. YPF desarrolló EXTRAVIDA XVA para responder a las exigencias propias del agro y EXTRAVIDA XVT para las del transporte, con formulaciones orientadas a las condiciones de trabajo de cada segmento. Antes de realizar un cambio, además, es fundamental comprobar la viscosidad, el nivel de calidad y las aprobaciones requeridas por el fabricante del equipo.
Este contenido patrocinado fue elaborado con inteligencia artificial generativa y contó con la supervisión, edición y validación de un periodista de El Cronista.