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Las botellas de plástico que suelen terminar en la basura pueden tener una segunda vida útil para cuidar el jardín.

Según explica el sitio especializado en mejoras para el hogar Today’s Homeowner en su guía sobre cómo hacer un sistema de riego por goteo casero para las plantas, es posible reutilizar estos envases para crear una solución sencilla que libere agua de manera gradual.

La alternativa es útil para quienes tienen plantas en macetas, flores o pequeños cultivos en casa y buscan una solución efectiva para los momentos en los que no pueden regarlas manualmente.

Cómo hacer un sistema de riego casero con una botella de plástico

El procedimiento es sencillo y se necesitan pocos elementos. La idea consiste en utilizar una botella como depósito de agua y colocarla de manera invertida en la tierra para que el líquido salga lentamente a través de un pequeño orificio.

Para armar el regador, se necesitan los siguientes materiales:

  • Una botella de plástico vacía, limpia y con tapa.
  • Agua suficiente para regar la planta.
  • Un taladro con una mecha fina o una herramienta adecuada para perforar la tapa de forma controlada.
  • Un palo o una herramienta de jardinería para hacer un pequeño espacio en la tierra.

Antes de comenzar, es importante que la botella esté limpia y que la perforación sea pequeña. Un agujero demasiado grande puede hacer que el agua salga rápidamente y que el sistema pierda su utilidad.

Paso a paso: cómo convertir una botella en un riego por goteo

Para que funcione, hay que realizar bien los agujeros en la tapa de la botella.
Para que funcione, hay que realizar bien los agujeros en la tapa de la botella.Imagen Ilustrativa - El Cronista Argentina.

Para instalar este sistema de riego automático casero, hay que seguir una serie de pasos sencillos y tener cuidado a la hora de manipular cortantes para hacer los agujeros.

1. Perforar la tapa de la botella. Hacé uno o varios agujeros en la tapa para permitir que el agua salga de forma gradual. La abertura debe ser pequeña y controlada para evitar que el envase se vacíe demasiado rápido.

2. Llenar la botella con agua. Una vez que la tapa esté preparada, cargá el envase con agua limpia y volvé a cerrarlo firmemente.

3. Hacer un hueco en la tierra. Con un palo o una herramienta de jardinería, prepará un espacio pequeño (de unos 3 mm) en el sustrato, preferentemente cerca del borde de la maceta y sin dañar las raíces.

4. Colocar la botella boca abajo. Introducí el cuello del envase en el hueco, con la tapa orientada hacia la tierra. Asegurate de que quede estable y que no pueda caerse con facilidad.

5. Comprobar la salida del agua. Observá cómo se comporta el sistema durante las primeras horas. Si el agua sale demasiado rápido o no fluye, será necesario ajustar la perforación o la posición de la botella.

El funcionamiento dependerá del tamaño del orificio, del tipo de sustrato y de las condiciones ambientales.

Qué plantas se pueden regar con este método casero

El sistema puede utilizarse principalmente en plantas de interior, macetas y ejemplares pequeños que necesiten un aporte gradual de agua. También puede adaptarse a determinadas plantas ornamentales del jardín, siempre que el envase quede bien sujeto y el agua llegue a la zona de las raíces.

Sin embargo, no todas las especies tienen las mismas necesidades: las suculentas y los cactus, por ejemplo, requieren períodos de secado entre riegos, mientras que otras plantas pueden necesitar una humedad más constante.

Por eso, antes de instalar una botella, es importante conocer las necesidades de cada especie y controlar la humedad del sustrato.