El mate es una de las infusiones más consumidas y reconocidas en Argentina. No obstante, no todos saben que la temperatura del agua podría incrementar el riesgo de padecer cáncer.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó está posibilidad a través de un metaanálisis hecho en 2016 por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) en el que se evaluaron más de 1.000 investigaciones científicas.
Qué temperatura se considera peligrosa y cómo afecta al esófago, según la OMS
Para los expertos de la OMS, el límite donde una bebida pasa a ser “muy caliente” y potencialmente riesgosa se ubica en los 65 °C. No significa que tomar un sorbo a esa temperatura te vaya a enfermar de inmediato, sino que el problema aparece con el hábito sostenido en el tiempo:
- Daño por repetición: el esófago es el tubo que lleva el alimento desde la boca hasta el estómago. Cuando tomamos líquidos hirviendo de manera cotidiana, ese calor va generando pequeñas quemaduras o inflamaciones en las paredes del cuello y la garganta. Con los años, esa agresión constante puede favorecer la aparición de células tumorales.
- Qué mostraron las observaciones: las poblaciones que acostumbran a tomar infusiones a temperaturas muy elevadas registran una mayor cantidad de casos de problemas esofágicos en comparación con quienes las toman más tibias.
- Un hábito a moderar: el estudio no busca prohibir la infusión ni generar alarma por un mate aislado, sino concientizar sobre el impacto de la temperatura de agua que elegimos día a día.
¿Existe relación entre el consumo de yerba mate y el riesgo de cáncer? Según la IARC
Durante mucho tiempo, la ciencia se preguntó si el problema venía del proceso de secado de la yerba o de algún componente de las hojas.
Las investigaciones realizadas en Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay por la IARC sirvieron para despejar las dudas: en más de 1.400 casos analizados, el aumento del riesgo solo se vio en las personas que tomaban el mate “muy caliente”, mientras que entre quienes lo tomaban tibio el riesgo no existía.
Estudios posteriores reforzaron esta idea al comparar el mate con el café y el té. La conclusión fue contundente: el verdadero impacto negativo sobre la garganta lo causa el calor del agua y no los componentes naturales.
Qué significa la clasificación de la OMS y cómo prevenir riesgos
Debido a esta problemática, la OMS ubicó el consumo de bebidas muy calientes (a más de 65 °C) en la categoría de “probablemente cancerígeno”. Esta etiqueta sirve para advertir que hay pruebas de un peligro si no se tienen cuidados, pero no significa que todas las personas que tomen mate caliente vayan a enfermarse.
La buena noticia es que la solución es simple y no requiere abandonar esta costumbre. Los médicos recomiendan no volcar el agua hirviendo directamente al mate y esperar unos minutos a que la pava o el termo se enfríen un poco antes de empezar a cebar.
Dejar entibiar la infusión es el método más rápido y efectivo para disfrutar del mate sin poner en riesgo la salud.