- ¿Por qué dormir del lado izquierdo podría afectar al corazón?
- Dormir boca arriba: la postura más riesgosa para personas con apnea
- El estudio que relacionó dormir boca arriba con angina de pecho
- Dormir poco o en horarios irregulares también aumenta el riesgo cardiovascular
- Los horarios desordenados pueden duplicar el riesgo de infarto
- ¿Cómo dormir mejor para cuidar el corazón?
La posición en la que una persona duerme no solo influye en la calidad del descanso, sino también en el funcionamiento del corazón.
Aunque muchas veces pasa desapercibido, especialistas en cardiología aseguran que algunas posturas pueden generar mayor esfuerzo cardiovascular, especialmente en personas con enfermedades cardíacas previas.
El cardiólogo intervencionista Cheng-Han Chen explicó que la ubicación anatómica del corazón, más cercana al lado izquierdo del pecho, puede hacer que ciertas posiciones resulten menos favorables durante el sueño.
¿Por qué dormir del lado izquierdo podría afectar al corazón?
Según los expertos, dormir sobre el lado izquierdo puede ejercer una leve presión adicional sobre las cavidades cardíacas. En personas sanas, este efecto suele pasar inadvertido, pero en pacientes con insuficiencia cardíaca u otras patologías cardiovasculares podría generar incomodidad o dificultar la función de bombeo.
Por ese motivo, muchos pacientes cardíacos manifiestan sentirse mejor al descansar sobre el lado derecho, una postura que podría reducir la sensación de presión en el pecho.
La cardióloga Catherine Weinberg señaló además que dormir de lado puede modificar el flujo sanguíneo y las fuerzas mecánicas que actúan sobre el corazón, algo que podría impactar en personas con insuficiencia cardíaca y otras afecciones similares.
Dormir boca arriba: la postura más riesgosa para personas con apnea
Entre todas las posiciones, dormir boca arriba es la que más preocupa a los especialistas por su relación con la apnea obstructiva del sueño, un trastorno que afecta directamente la salud cardiovascular.
Cuando una persona duerme en posición supina, la lengua y los tejidos blandos de la garganta tienden a desplazarse hacia atrás, estrechando las vías respiratorias y dificultando el paso del aire. Esto provoca interrupciones en la respiración, caída en los niveles de oxígeno y una sobrecarga para el corazón.
La apnea del sueño está considerada por la American Heart Association como un factor de riesgo para hipertensión arterial, insuficiencia cardíaca, enfermedad coronaria y accidentes cerebrovasculares.
El estudio que relacionó dormir boca arriba con angina de pecho
Una investigación publicada en 2025 y basada en datos del Sleep Heart Health Study analizó a 5.804 personas durante un seguimiento de 15 años y encontró una asociación entre dormir boca arriba y mayor riesgo cardiovascular.
Los resultados mostraron que cada incremento del 10% en el tiempo dormido en posición supina se vinculó con un aumento del 3% en episodios de angina de pecho, incluso después de considerar factores como edad, presión arterial, índice de masa corporal y medicación.
Los autores señalaron que identificar mejores posiciones para dormir podría ayudar en la prevención de enfermedades coronarias.
Dormir poco o en horarios irregulares también aumenta el riesgo cardiovascular
Además de la postura, los cardiólogos remarcan que la cantidad y regularidad del sueño son fundamentales para proteger el corazón.
Durante el descanso, el organismo activa mecanismos de reparación cardiovascular que ayudan a reducir riesgos asociados a hipertensión, obesidad y diabetes tipo 2. Sin embargo, cuando el sueño es insuficiente o irregular, esos beneficios disminuyen.
La American Heart Association advierte que dormir menos de siete horas por noche incrementa el riesgo de fibrilación auricular y síndrome cardiometabólico, mientras que descansar más de nueve horas también se relaciona con mayor probabilidad de accidente cerebrovascular y muerte cardíaca.
La investigadora Marie-Pierre St-Onge sostuvo que la mayoría de los adultos necesita entre siete y nueve horas de sueño por noche para mantener una buena salud cardiovascular y metabólica.
Los horarios desordenados pueden duplicar el riesgo de infarto
Un estudio realizado por la Universidad de Oulu y publicado en 2026 siguió a más de 3.200 personas durante más de diez años.
La investigación concluyó que quienes dormían menos de ocho horas y además tenían horarios irregulares para acostarse presentaban casi el doble de riesgo de sufrir eventos cardiovasculares graves, como infartos o accidentes cerebrovasculares.
Los especialistas remarcaron que mantener una rutina estable para ir a dormir resulta tan importante como la cantidad total de horas de descanso.
¿Cómo dormir mejor para cuidar el corazón?
Los cardiólogos recomiendan mantener una correcta higiene del sueño para reducir riesgos cardiovasculares. Entre los principales consejos aparecen:
- Dormir entre 7 y 9 horas por noche
- Mantener horarios regulares para acostarse
- Evitar dormir boca arriba si hay apnea del sueño
- Descansar en ambientes oscuros y frescos
- Consultar al médico ante ronquidos, somnolencia diurna o despertares frecuentes