Durante años, reutilizar las latas de dulce de membrillo o de batata fue una práctica habitual en muchas cocinas. Antes de que los moldes para hornear fueran tan accesibles como hoy, era común que abuelas y madres las transformaran en recipientes para preparar bizcochuelos, budines y otras recetas caseras.
Sin embargo, lo que durante décadas pareció una solución práctica hoy genera advertencias entre especialistas en seguridad alimentaria. Aunque las latas vacías puedan resultar útiles para guardar objetos o realizar manualidades, utilizarlas dentro del horno ya no se considera una alternativa recomendable.
Por qué las latas de dulce no deberían usarse como moldes para horno
Las latas de dulce fueron creadas con un objetivo muy específico: conservar alimentos. Su diseño y materiales no fueron pensados para soportar las altas temperaturas que se generan durante la cocción de tortas, panes o budines.
Según explican expertos en alimentos, este tipo de envases suele contar con revestimientos internos, barnices protectores o capas metálicas destinadas a proteger el producto almacenado. Cuando estos materiales se exponen al calor extremo del horno, pueden deteriorarse y liberar sustancias no deseadas.
Además, las latas antiguas también presentan otro problema: muchas pueden estar deformadas, oxidadas o desgastadas por el paso del tiempo, lo que afecta la distribución del calor y aumenta los riesgos durante la cocción.
Por ese motivo, cada vez más especialistas recomiendan utilizar recipientes fabricados específicamente para hornear, ya que ofrecen mayor seguridad, mejor rendimiento y resultados más uniformes.
Qué materiales son más seguros para preparar tortas y budines
Actualmente existen numerosas opciones diseñadas especialmente para la repostería. Los moldes de aluminio, silicona, vidrio templado y acero con revestimientos aptos para alimentos permiten una distribución homogénea del calor y reducen el riesgo de que las preparaciones se peguen.
Entre las alternativas disponibles, una opción práctica es el molde tortera de Hudson, pensado para quienes buscan resultados consistentes en cada preparación. Fabricado en una sola pieza de acero carbono resistente, cuenta con un revestimiento antiadherente de doble capa libre de PFOA que facilita el desmolde y la limpieza.
La diferencia principal es que estos productos fueron desarrollados específicamente para soportar las condiciones del horneado, algo que las antiguas latas de dulce nunca contemplaron en su fabricación.