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Durante años, el mandato del marketing fue simple: estar en todos los canales posibles. Pero esa lógica quedó vieja. El 2025 dejó una conclusión contundente: la presencia, por sí sola, ya no mueve la aguja. Hoy los consumidores descubren productos en redes sociales, comparan precios desde el celular, verifican en tienda, leen reseñas y deciden en segundos, sin separar lo físico de lo digital.

“Las marcas que crecieron no fueron las que estuvieron ‘en todos los canales’, sino las que lograron que esos canales trabajen juntos, coordinados y sin fricción”, explica Sabina Roca, CEO de MAIN, agencia de trade marketing.

En ese sentido, agrega que “el desafío para 2026 no es multiplicar presencia, sino activar donde realmente ocurre la decisión… y medir ese impacto en tiempo real”.

Tendencias 2026: qué va a transformar el consumo

En este nuevo contexto, el consumo phygital se convierte en la norma. Descubrimiento en redes, chequeo de reseñas, validación en tienda y compra final en el canal más conveniente. Para el usuario, todo sucede dentro del mismo proceso.

1. Phygital: cuando lo físico y lo digital son una sola experiencia

El consumo phygital dejó de ser una aspiración del marketing para convertirse en un comportamiento cotidiano. El usuario ya no diferencia “online” de “offline”: diferencia lo que resuelve de lo que estorba.

Descubre un producto en Instagram, busca en Google, chequea reseñas, lo prueba en una tienda y compra donde le resulte más conveniente. Todo eso es un mismo recorrido.

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La oportunidad: conectar, no multiplicar

Para las marcas, el desafío es diseñar experiencias coherentes, donde tienda, ecommerce, contenido y promociones dialoguen entre sí. Lo que hoy pesa no es cuántos puntos de contacto existen, sino cuán bien están conectados.

En 2026, la ventaja competitiva será integrar ecosistemas completos, no sumar canales por inercia.

2. Conveniencia: comprar rápido se vuelve una prioridad

La segunda tendencia tiene que ver con el tiempo. El consumidor quiere encontrar rápido, comprar rápido y seguir con su día.Los espacios saturados, las filas y las decisiones forzadas generan rechazo inmediato.

La experiencia debe ser simple o no será

Crecen los formatos de compra ágil:

  • recorridos más cortos,
  • entregas inmediatas,
  • compras “al paso”,
  • retiro sin bajarse del auto.

Las marcas que mejor funcionan son las que eliminan fricciones antes de que el consumidor las note. Comprar debe sentirse fluido, casi automático.

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3. Hipermedición: cada acción debe justificar su impacto

El punto de venta, físico o digital, se convirtió en un espacio de comunicación medible. Ya no alcanza con “estar”: todo debe demostrar performance.

La tecnología habilita una nueva precisión

Auditorías en tiempo real, trazabilidad de promociones y sistemas que relacionan acciones con ventas permiten tomar decisiones rápidas y basadas en datos.

La intuición sigue siendo valiosa, pero hoy no alcanza sin evidencia.

4. Marketing nostálgico: volver a lo familiar para conectar de verdad

En medio del ruido digital, crece una tendencia que mira hacia adentro: la nostalgia. Envases históricos, rituales conocidos, mecánicas simples y referencias culturales que vuelven.

Lo emocional recupera terreno

Lo familiar genera confianza, baja la defensa del comprador y acelera la decisión. Une generaciones: los boomers recuerdan, los millennials conectan desde la identidad y la Gen Z lo reinterpreta como estética.

“Esta búsqueda de conexión también explica por qué las experiencias físicas vuelven a ganar peso”, afirma Sabina Roca. “No se trata de mirar al pasado por moda, sino de usar esos códigos para construir vínculo en el presente”.

Un nuevo equilibrio: tecnología, simplicidad y emoción

El 2026 obliga a un cambio profundo:

  • de la multiplicación de canales a la integración,
  • de la sobreoferta a la conveniencia,
  • de la intuición al dato,
  • de la presencia al impacto real.

El consumo dejó de ser lineal y ahora es phygital, inmediato y emocional. Las marcas que logren unir tecnología, medición y conexión humana serán las que se impongan en un mercado cada vez más competitivo.