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La provincia de Mendoza inauguró la obra hídrica más trascendental de las últimas dos décadas. Se trata de la ampliación del colector aluvional Blanco Encalada, una infraestructura estratégica diseñada para evitar inundaciones y crecidas repentinas en zonas que en los últimos años registraron un fuerte crecimiento urbano.

Ubicada sobre el cauce Sosa, en el piedemonte de Luján de Cuyo, permitirá proteger a miles de familias de Blanco Encalada, Las Compuertas, Chacras de Coria y gran parte del Gran Mendoza.

El sistema fue diseñado para desviar hasta 70 metros cúbicos por segundo hacia el río Mendoza, evitando que las aguas bajen sin control hacia áreas habitadas. La obra es considerada un hito histórico por su complejidad técnica, su impacto territorial y la necesidad de afrontar fenómenos climáticos cada vez más extremos.

¿Qué obra inauguró Mendoza para evitar futuras inundaciones?

Se trata de la ampliación del colector aluvional Blanco Encalada, una intervención clave para reforzar la defensa hídrica del piedemonte mendocino. El colector, ubicado sobre el cauce Sosa, contempla mil metros lineales de canalización, una nueva estructura de desvío y obras complementarias destinadas a controlar la velocidad del agua en eventos aluvionales.

La infraestructura se integra al sistema preexistente y permite encauzar caudales torrenciales directamente hacia el río Mendoza. Sin esta ampliación, el riesgo aluvional en la zona era considerado muy alto, ya que el crecimiento urbano avanzó sobre áreas históricamente expuestas a crecidas.

¿Por qué esta obra es considerada la más importante de los últimos 20 años?

El gobernador Alfredo Cornejo destacó que, aunque no es una obra visible para el ciudadano, su impacto es directo y decisivo, ya que evita inundaciones que pueden arrasar barrios completos. La magnitud del proyecto, su ubicación en un terreno complejo y su función dentro del ordenamiento territorial la convierten en la defensa hídrica más relevante de las últimas dos décadas.

Además, está diseñada para resistir eventos con un período de recurrencia de 200 años, incluso en escenarios de cambio climático.

¿Cómo funciona el colector para desviar el agua y prevenir inundaciones?

La obra incorpora un canal trapezoidal para conducción de caudales, saltos disipadores que reducen la velocidad del agua, terraplenes y muros de desvío, entre otras mejoras.

La subsecretaria de Infraestructura explicó que la estructura escalonada es clave para contener y disipar el impacto del agua, especialmente cuando las tormentas arrastran grandes cantidades de piedras desde el piedemonte.