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Un operativo especial realizado en las Cataratas del Iguazú dejó al descubierto una impactante acumulación de monedas y residuos ocultos bajo el agua. El hallazgo ocurrió luego de una fuerte baja en el caudal del río Iguazú, situación que permitió acceder a sectores que normalmente permanecen completamente cubiertos.

Durante las tareas de limpieza y conservación ambiental, trabajadores del parque y equipos vinculados al cuidado del ecosistema encontraron más de 400 kilos de monedas arrojadas por turistas a lo largo de los años. El material permanecía debajo del agua junto a residuos plásticos, pilas y dispositivos electrónicos.

Según detallaron desde el operativo, el caudal del río descendió hasta unos 500 mil litros por segundo, muy por debajo del promedio habitual de 1,5 millones. Esa situación excepcional dejó expuestas áreas del lecho donde se acumulaban residuos desde hace mucho tiempo.

El ritual turístico que terminó generando un problema ambiental

La enorme cantidad de monedas encontradas fue atribuida a una práctica muy común entre visitantes, arrojar dinero al agua para pedir deseos o atraer buena suerte.

Aunque esta actividad está prohibida dentro del parque nacional, miles de turistas continúan realizándola cada año. Con el paso del tiempo, las monedas comienzan a deteriorarse por efecto de la humedad y la oxidación, liberando sustancias metálicas que alteran las condiciones naturales del agua.

Desde el área ambiental explicaron que este tipo de residuos puede generar consecuencias directas sobre las especies que habitan el río. Algunos peces y animales acuáticos incluso pueden ingerir pequeños objetos metálicos o plásticos al confundirlos con alimento.

Qué encontraron además de las monedas

El procedimiento de limpieza no sólo permitió retirar monedas del fondo del río.

El hallazgo del año fue en las Cataratas del Iguazú: encontraron un tesoro oculto de 400 monedas de oro que estuvieron perdidas cientos de años

Entre los residuos encontrados aparecieron:

  • Botellas de plástico.
  • Tapas.
  • Pilas.
  • Residuos electrónicos.
  • Pequeños objetos metálicos.

Las tareas se realizaron el pasado 15 de abril como parte de las acciones periódicas de mantenimiento y preservación ambiental dentro del parque nacional, reconocido además como Patrimonio Natural de la Humanidad.

Uno de los trabajadores que participó del operativo explicó que muchas personas “arrojan monedas por superstición”, sin dimensionar el impacto ambiental que puede generar esa práctica sobre el ecosistema.

Qué harán con las monedas encontradas en Iguazú

Tras el hallazgo, las monedas fueron retiradas para iniciar un proceso de clasificación y evaluación sobre su posible reutilización o disposición final.

Sin embargo, gran parte del material presenta signos avanzados de corrosión debido a la cantidad de años que permaneció sumergido bajo el agua.

El episodio volvió a instalar el debate sobre la necesidad de reforzar campañas de concientización ambiental para desalentar conductas que, aunque parecen inofensivas, terminan afectando uno de los paisajes naturales más importantes de la Argentina y del mundo.