Cambiar de marcha bruscamente

Arrancar, cambiar o detener el vehículo de manera repentina ejerce una tensión excesiva en los componentes internos de la caja de cambios, como los sincronizadores, rodamientos y ejes, causando desgaste prematuro o daños.

Para evitarlo es recomendable conducir de manera suave y permitir que los componentes internos se sincronicen adecuadamente al cambiar de marcha.

Tener problemas en la caja de cambio puede afectar considerablemente la autonomía del vehículo.

Manejar con sobrecarga

Manejar con un nivel bajo de líquido de transmisión

Mantener el nivel adecuado de este líquido es crucial para la lubricación y durabilidad de la caja de cambios. Un nivel bajo puede causar lubricación inadecuada, sobrecalentamiento y presión insuficiente, lo que lleva al deterioro prematuro de los engranajes y otros componentes. Además, un nivel bajo facilita la contaminación del fluido, acelerando el desgaste.

No usar el freno de mano

En pendientes, dejar el auto solo con el cambio colocado hace que la carga del peso recaiga en la transmisión y la caja de cambios, generando una tensión innecesaria en sus componentes internos, especialmente en transmisiones manuales. Esto puede causar desgaste prematuro o daño.

No utilizar el freno de mano para estacionar en lugares en pendiente puede sobreexigir la caja.

Descuidar el mantenimiento

Esto puede resultar en funcionamiento deficiente, ruidos anormales y dificultades para cambiar de marcha, llegando incluso a la falla total del sistema.