Dormir una siesta durante el día suele asociarse con descanso y bienestar. Sin embargo, una nueva investigación realizada por científicos de la Universidad de Harvard y otras instituciones de Estados Unidos encendió una alerta sobre los hábitos de sueño en adultos mayores.
El estudio encontró que dormir demasiado durante el día, especialmente por la mañana o de manera frecuente, podría estar vinculado con un mayor riesgo de muerte por cualquier causa en personas mayores de 56 años.
La investigación fue publicada en la revista científica JAMA Network Open y analizó durante hasta 19 años los patrones de sueño diurno de más de 1.300 adultos mayores que vivían de forma independiente.
¿Qué descubrió el estudio sobre las siestas y la mortalidad?
Los investigadores observaron que cada hora extra de siesta durante el día se relacionó con un aumento del 13% en el riesgo de muerte, incluso después de considerar factores como edad, enfermedades previas, calidad del sueño nocturno y uso de medicamentos.
Además, detectaron que cada siesta adicional diaria incrementaba el riesgo en un 7%.
Uno de los hallazgos que más llamó la atención fue el horario del descanso. Las personas que solían dormir por la mañana presentaron un riesgo de muerte un 30% mayor en comparación con quienes descansaban durante la primera tarde.
Según los especialistas, esto podría estar relacionado con alteraciones del ritmo circadiano o con una somnolencia excesiva vinculada a problemas de salud aún no detectados.
¿Cómo se realizó la investigación?
A diferencia de estudios anteriores, que se basaban en lo que las personas recordaban sobre sus hábitos de sueño, esta investigación utilizó mediciones objetivas mediante actigrafía.
Los participantes llevaron durante varios días un dispositivo similar a un reloj inteligente que registraba movimiento y períodos de reposo de forma continua.
Los datos fueron obtenidos del Proyecto de Memoria y Envejecimiento de la Universidad Rush, una investigación de largo plazo desarrollada en Illinois desde 1997.
En total participaron 1.338 adultos de 56 años o más, con una edad promedio de 81 años. El 76% eran mujeres.
Durante el seguimiento, que se extendió hasta abril de 2025, fallecieron 926 participantes, lo que permitió analizar la relación entre los patrones de siesta y la mortalidad.
¿Por qué las siestas matutinas preocupan a los especialistas?
El trabajo científico plantea que dormir repetidamente durante la mañana podría ser una señal de alteraciones biológicas o problemas médicos subyacentes.
Los investigadores explicaron que este tipo de somnolencia podría reflejar trastornos del sueño, enfermedades neurológicas, deterioro físico o cambios en el funcionamiento del reloj biológico interno.
Por eso, remarcaron que las siestas no necesariamente son peligrosas en sí mismas, sino que podrían actuar como un indicador temprano de otros problemas de salud.
¿Por qué la siesta podría advertir que algo funciona mal?
Los autores del estudio aclararon que la investigación no demuestra que dormir siestas provoque la muerte. La asociación detectada sugiere que ciertos patrones de sueño diurno podrían funcionar como una señal de alerta clínica.
En ese sentido, propusieron que el uso de dispositivos portátiles para monitorear el sueño podría ayudar a detectar de manera temprana a personas mayores con mayor riesgo y permitir intervenciones preventivas.