Buena parte de la industria textil argentina apostó fuerte a los sistemas de gestión en los dos últimos años, y en algunas empresas las inversiones en tecnología fueron decisivas para recuperarse de la crisis que tuvo el sector hace tres años. Según un informe reciente de la Fundación Pro Tejer para el Indicador Textil Intex, el 10,4% de las empresas textiles consultadas señaló que financiaría inversiones de ejecución de tecnología durante 2004.

De este porcentaje, el 18,5% dice haber orientado su inversión para aumentar la producción, mientras un 17,9% lo haría para modernizar o actualizar su base tecnológica, un porcentaje igual invertirá para mejorar la calidad de productos y de procesos.

Buena parte de los sistemas que controlan la gestión de empresas del sector tienen una fuerte verticalización. Fueron ajustados a los procesos de negocio típicos del negocio de la indumentaria que combina necesidades de buena distribución y manejo de procesos de producción bien acotados.

Por caso, Alpaline, cadena de calzado e indumentaria deportiva que depende de Alpargatas, decidió cuatro años atrás comprar el software de manejo de punto de ventas Discovery de Buenos Aires Software. Con él, administran en sus 30 locales las ventas y el stock distribuido.

Juan Molinari, gerente de Sistemas de Alpaline, confiesa que poco después de la compra -que significó u$s 20.000 de inversión inicial- debieron desembolsar otros u$s 30.000 en hardware. “Al principio no necesitaba más que una máquina con Windows 2000 o XP pero después el software se volvió más pesado y requirió una inversión muy grande , explica. Además de esa inversión, la empresa paga anualmente poco más de $ 37.000 en concepto de consultoría y actualizaciones del sistema.

Distinto es el plan de pagos de Cheeky, que recién en enero de 2002 creó su área de Sistemas. Por entonces, la empresa de ropa infantil ya manejaban el software Lince de Zoologic para administrar sus locales, que hoy son noventa.

La mitad de esos comercios son franquicias. “Cuando se abre alguna franquicia en el país le exigimos que operen este software , explica Fabián Lombardo, gerente de Sistemas de Cheeky. Para él, las fortalezas de Lince son su rápida implementación, su agilidad y buen manejo de consultas más el aporte al negocio matricial, un bajo requerimiento de hardware y su eficiencia en comunicaciones. Pero destaca: “las fortalezas dependen de un buen proceso de implementación .

Molinari, de Alpaline, coincide con la importancia de la instalación y buen soporte de los sistemas de gestión para su funcionamiento. “La contra de Discovery es que está escrito en un lenguaje viejo y aunque se le hicieron modificaciones acordes a cada momento, necesita un muy buen mantenimiento para no volverse lento , sentencia.

Tela para cortar

Martina Di Trento es un fabricante de ropa interior para mujeres que se hizo fuerte con el modelo de venta directa. Este año invirtió en su IT U$S 50.000, entre licencias Oracle, un nuevo servidor Sun B440 además del mantenimiento y el soporte de su base instalada. Dentro de ese presupuesto,

$ 30.000 se destinaron a la implementación del software Quilate de IMS Soluciones Informáticas para la gestión de compras y producción.

Alejandro Gelormini, su jefe de Sistemas, destaca que ese sistema tiene bajos requerimiento de mantenimiento y asegura que el aumento en su producción fue el disparador de su elección. “Precisábamos una solución rápida y más allá de este software no había en el mercado algo que se ajustara a nuestras necesidades en logística y facturación, por nuestro modelo de venta directa, excepto algo hecho muy a medida , explica.