En los últimos 15 años el comercio con Chile se incrementó algo más de 260%, y pasó a constituir para la economía local el origen de un creciente saldo favorable entre exportaciones e importaciones.
Un estudio de la consultora Estrategia&Gestión destaca este aspecto, señalando que en ese período sólo en el intercambio con dos mercados el comercio argentino registró superávit. Uno de ellos es Chile y el otro la Comunidad Andina. El saldo positivo con el país trasandino pasó de 276 millones de dólares (promedio) en 1990/94, a 1.160 millones en 1995/99 y finalmente trepó a 2.731 millones en 2000/04. A su vez el superávit con la Comunidad fue sucesivamente de 389 millones, 828 millones, y 1.042 millones.
Según estos resultados, en los primeros cuatro años de la década del 2000 el saldo con Chile representó en promedio casi un cuarto (24,6%) del superávit total. Si se tiene en cuenta el saldo positivo con la Comunidad Andina en esos años, este porcentaje sube al 34%. Comparativamente la participación de los distintos mercados en el saldo positivo del intercambio argentino fue de 19,% en el caso de la Unión Europea ampliada, 8,1% en el del Mercosur, 6,1% China y 1,9% Nafta.
De acuerdo con las estadísticas del Indec, en los primeros siete meses del año las exportaciones argentinas a Chile representaron el 11% sobre el total de los envíos externos. El dato tienen relevancia si se considera que los embarques hacia los países del Mercosur alcanzaron en ese período al 19% del total. A su vez las importaciones desde el país transandino sumaron el 2% de todo lo comprado en el exterior.
Los datos oficiales señalan que en el desagregado por rubros el 53% de los embarques locales en enero-junio con destino a Chile estuvo constituido por combustibles y energía, el 30% por bienes industriales, el 12,5% por manufacturas de origen agropecuario y el 4,4% por productos primarios. A su vez, el 66,5% de las colocaciones desde ese origen en el mercado local se registraron en el renglón de los bienes intermedios, y 15,6% en bienes de consumo.
La tendencia positiva en el intercambio se mantuvo en los primeros seis meses de este año, período en el cual el superávit con Chile alcanzó a 1.739 millones (8% sobre el registro correspondiente al año anterior), como consecuencia de exportaciones por 1.994 millones e importaciones por 255 millones.
En esos meses el aumento de 130 millones en el saldo se explica por el resultado positivo de 1.078 millones en el rubro combustibles, equivalente al 62% del saldo total. En este renglón las exportaciones argentinas aumentaron 67 millones de dólares. A su vez, en productos primarios el superávit registró un incremento de 57 millones.
En cambio, el comercio de manufacturas se mantuvo en equilibrio dado que el aumento del saldo de bienes industriales resultó casi equivalente a la caída registrada en el balance de productos agropecuarios.
Además, una variación significativa se registró en el intercambio de producción pri-
maria: el resultado comercial
del primer semestre aumentó 87,6% debido a las mayores ventas de cereales y semillas oleaginosas.
Cinco renglones, incluido combustibles, explican más de tres cuartas partes (77%) del resultado positivo en el comercio transandino: automóviles y sus partes (5%), grasas y aceites (4%), y plástico y sus manufacturas y cereales, con 3% de participación en cada .