Tras haber cumplido con todos los pasos estipulados en el pliego licitatorio, se suponía que para la primera semana del pasado mes de julio, el Ministerio de Planificación Federal a través de Administración General de Puertos (AGP), anunciaría el resultado de la evaluación de los sobres 1 presentados por los participantes de la licitación para la concesión del desarrollo y operación de la Terminal 6 del Puerto de Buenos Aires. Sin embargo, ello no solo no ocurrió, sino que se ha visto sistemáticamente demorado.
El pasado 7 de julio en base a argumentos relativos a “la complejidad de las cuestiones a considerar y “el sustento del mejor cumplimiento del interés público , AGP informó que “con carácter de excepción , decidía postergar su decisión por dos semanas, hasta el 21 de ese mismo mes. Pero el 20 de julio con iguales argumentos, se postergó nuevamente por otros catorce días.
Llegó el día 28, y la decepción se repitió nuevamente: AGP pateó la decisión para el 2 de agosto, para postergarla nuevamente hacia el 11 de este mes, e increíblemente el pasado 11 de agosto se repitió una vez más la demora, ahora con miras al próximo viernes.
El mercado y fundamentalmente los usuarios del puerto, advierten claramente que la inteligente decisión del Gobierno nacional de proceder con esta licitación, inexplicablemente demorada desde 1996, es sistemáticamente atacada a través de las más diversas vías de acción. Desde presentaciones judiciales del más diverso tipo y justificación, hasta intensas presiones de lobby político nacional e internacional.
Es claro que quienes no quieren que la administración Kirchner continúe adelante con esta licitación, son poderosos y pretenden hacerle sentir a ésta su presión. La tan demorada decisión se refiere al resultado de la evaluación del así llamado ‘sobre 1’, presentado por los candidatos de esta licitación.
Su contenido corresponde al requerimiento que el concedente llevó a cabo a través del articulado del pliego solicitando a los candidatos suministrar información específica que permita verificar que cada uno de ellos cumple con las condiciones mínimas establecidas para asegurar la solvencia técnica y económica necesaria para desarrollar exitosamente la concesión.
Una vez asegurada esta solvencia, los calificados competirán en igualdad de condiciones con sus ofertas, las que están contenidas en sus respectivos ‘sobre 2’ los que aún no han sido abiertos. En definitiva, se trata de determinar qué oferentes califican para ser candidatos a concesionarios de una terminal en el Puerto de Buenos Aires, y quienes no.
Curiosidades
Lo curioso de esta demora es que de los tres candidatos, dos (Ictsi y Román) ya han pasado y aprobado exactamente el mismo proceso, con las mismas condiciones una década atrás cuando se licitaron las terminales de Puerto Nuevo y el candidato que resta (Bactssa) es una empresa actualmente concesionaria del puerto, creada por Ictsi en 1994 y desde el 2001 controlada por Hutchinson, por lo cual no debiera haber dudas acerca de la solvencia técnica y económica de los tres candidatos.
Al no haber problemas de calificación, la cuestión pasa por competir genuina y transparentemente a través del compromiso de trabajo que representa el Monto Asegurado de Tasas a las Cargas que constituye el contenido del sobre 2.
Sin quererlo, esta licitación se ha convertido en referencia y foco de atención general.
Cualquiera sea el resultado obtenido (aún su cancelación), será tomada en cuenta para evaluar cuan sólidas son las recientes expresiones de un gobierno que no se cansa de invitar al empresariado a invertir y generar nuevos puestos de trabajo.