El Gobierno presentó ayer los cambios a los programas sociales, que apuntan a privilegiar el nuevo Seguro de Capacitación y Empleo como sustituto del plan Jefas y Jefes de Hogar. El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, en un reportaje exclusivo con El Cronista, explicó la nueva política social.

–¿Qué espera el Gobierno del nuevo Seguro de Empleo?

–Las perspectivas son alentadoras. El Seguro de Capacitación y Empleo se instrumenta a partir de un proceso donde va incluido el crecimiento económico, la generación de empleo y la progresiva creación de una institucionalidad en todo el país en materia de formación profesional e intermediación laboral, que son las Oficinas de Empleo, un puente entre quienes buscan trabajo y quienes apuestan a producir.

–¿Cómo se resuelve la falta de trabajadores calificados?

–Desde que nos lanzamos a la construcción de esta red de formación profesional nos planteamos como objetivo direccionar la inversión a los sectores y regiones donde esa falta de calificación se hacía más evidente. Hemos invertido más de $ 60 millones y direccionado las tareas hacia los sectores que recuperaron más rápido su dinámica productiva, como el metalúrgico en el norte del Gran Buenos Aires y sur de Córdoba y Santa Fe, la industria textil en Arrecifes y Pergamino, la vitivinícola en Mendoza o la de la madera en el Noreste. Esto comenzó en 2004, hoy se continúa y profundiza.

–¿Cuál va a ser la partida presupuestaria para el Seguro?

–Lo que hay es una reasignación de partidas y en el caso del programa Familias un aporte del BID de 1.000 millones de pesos en tres años. Habrá algunos fondos más para fortalecer las Oficinas de Empleo y ampliar la oferta de capacitación.

–Los empresarios son renuentes a contratar a beneficiarios de planes sociales, ¿eso va a cambiar?

–Se logró la incorporación de 400.000 Jefas y Jefes al empleo, sin la institucionalidad que implica este Seguro. Si nosotros estimulamos con intermediación y capacitación, es previsible que esta dinámica la podamos sostener en el tiempo.

–¿Cuántos beneficiarios del plan Jefes pasarán al Seguro?

–Hay gente que se incorpora al plan Familias porque no fueron, no son, ni serán buscadores de trabajo. A los que busquen trabajo los vamos a incorporar al Seguro. Calculo 50% de los Jefas y Jefes (en la actualidad 1,4 millón) son buscadores de trabajo. No nos ponemos metas de cuántos podremos emplear, pero un objetivo en dos años es incorporar al menos a 500.000 beneficiarios.

–¿El seguro va a ser sólo para beneficiarios de planes sociales?

–En una primera etapa sí. El objetivo central es transformar el plan Jefas y Jefes en un Seguro de Empleo que implica un Estado más presente.

–Si los beneficiarios de los planes pasan al seguro, se blanqueará su situación de desocupados. ¿Habrá cambios en el índice de desempleo?

–Creemos que va a ser baja la incidencia en la encuesta. De todas maneras no es nuestra preocupación central exhibir buenos indicadores. Si el resultado es que hemos incorporado trabajadores al empleo formal, no me preocupa el índice.

–El presidente Kirchner anticipó cambios en el seguro de desempleo.

–Se trata de dos instituciones diferentes. Por un lado el Seguro de Capacitación y Empleo que apunta a la capacitación de los beneficiarios del plan Jefes. Esta es una política bien activa. El Seguro de Desempleo es primero una política pasiva que nosotros también vamos a activar. Vamos a propiciar que quienes entran al Seguro de Desempleo tradicional también sean partícipes de actividades de recalificación, búsqueda de empleo y de aceptar propuestas de trabajo. Lo que vamos a hacer es tratar de ampliar el alcance del seguro.

–¿Cómo va a ser en la práctica la búsqueda de empleo?

–Firmamos con empresas un programa de capacitación con compromiso de inserción de beneficiarios de planes sociales. La empresa expresa su necesidad, diseña las actividades y nosotros financiamos esas actividades y le proveemos beneficiarios. Logramos muy buenos resultados en empresas como Tandanor, La Campagnola, la industria de la madera y la del software, entre otras. Estos mecanismos van a profundizarse y a acelerarse.

–¿Qué beneficios tendrán las empresas que se sumen al seguro?

–Básicamente el beneficio es tener un trabajador calificado. Esta es una medida que el sector empresario venía reclamando hace largo tiempo. Se mantendrá que el Estado por seis meses sostendrá el pago del subsidio (de $ 225), más la reducción a la mitad de las cargas sociales.