

La fusión de Procter & Gamble (P&G) con Gillette sigue avanzando en el país. Aunque Carlos Paz Soldán, vicepresidente regional de P&G y encargado de concretar la fusión en América latina, dijo que el proceso tomará entre “dos o tres años , se acaba de decidir la ubicación en la cual se concretará la integración física de ambas empresas.
Los más de 300 empleados, entre ejecutivos, gerentes y administrativos de P&G se mudarán de un edificio en el centro a las modernas instalaciones que Gillette posee en Munro, partido de Vicente López. Aunque la fabricante de Ace y Pampers tiene más de 750 empleados, la mayoría trabaja en las plantas.
Con años ocupando varios pisos en la calle Suipacha, la gente de P&G se sentirá más cómoda en el edificio de Gillette, que es más amplio. La mudanza comenzará el mes que viene, y terminará de concretarse cerca de agosto. En Gillette, los 150 empleados ya se preparan para recibir a los nuevos dueños de casa. Este paso es el segundo, después de la integración de los sistemas informáticos que ambas compañías vienen realizando desde comienzos de año.
Gillette será una línea más dentro de P&G. La empresa tiene una unidad dedicada al cuidado de bebés (con pañales como Pampers), otra de productos para el hogar (con detergentes como Magistral) y una tercera de marcas para el cuidado personal (especialmente de la mujer, como las toallitas Always). La compra de la empresa que es sinónimo del afeitado le permitirá a P&G ingresar en la venta de productos para hombres, un segmento en el que no tiene tantas fortalezas.
Alberto Carvalho es el actual gerente general de Procter en la Argentina y Chile, en el puesto que antes ocupaba Carlos Paz Soldán. Este último se está dedicado a la integración de la fusión.
Procter está ejecutando un plan para lograr preservar el valor de las marcas de la compañía y potenciarlas para que sean más exitosas. Mientras tanto, algunos ejecutivos quedaron fuera de la fusión.
Desvinculaciones
Aunque en Procter prefieren no mencionar nombres, de Gillette se retiró Agustín Merello, que se desempeñaba como gerente General hasta que P&G adquirió la empresa a nivel internacional. Merello, de larga trayectoria en la empresa, había sido director de Ventas y promovió toda una camada de jóvenes ejecutivos, bajando el promedio de empleados de la compañía a los 35 años. Ezequiel Devoto, que era el responsable del área de Marketing, también se desvinculó.










