

Con el despegue de la construcción, que hasta octubre creció un 38% respecto de 2002, y el auge del turismo, que impulsó a la renovación de fachadas de hoteles y hosterías, las cadenas de pinturerías encontraron una ola para remontar sus ventas.
Recién ahora el volumen de litros vendidos comienza a equipararse con los 100 millones que llegaban al consumidor antes del corralito. Sin embargo, fue el aumento de un 110% en los precios lo que engordó la facturación de las cadenas de pinturerías, que en 2003 reinvirtieron en la ampliación de sus sucursales.
“Terminamos este año con 170 locales en todo el país, y una facturación de 65 millones de pesos, de los cuales el 85% fue por ventas de pintura , comenta Sebastián Hopff, gerente de Marketing de Pinturerías del Centro, propiedad de Alba, de la compañía británica ICI Paints.
Aplicando el sistema de franquicias, cuyo fee de ingreso es de $ 28.000, esta cadena inauguró durante el 2003 unos 30 puntos de venta, distribuidos en provincias como Mendoza, San Juan, Salta y Tierra del Fuego. El requisito fundamental es que la localidad posea más de 15.000 habitantes. Ahora, la compañía planea invertir $ 3,4 millones en 2004 para consolidar su posición con 40 nuevos locales, de los cuales el 90% serán franquicias.
Cambio de hábitos
Otro de los factores que fomentaron el crecimiento del sector fue el cambio de hábitos en el consumo doméstico. “La gente ahora vive más la casa y por lo tanto invierte más en su refacción , explica Hopff. Esto llevó a que la fidelización a través de la atención asistida y el sistema de recompensas para pintores profesionales se convirtieran en estrategias fundamentales. “Lo que más valora el cliente, sobre todo en las provincias, son los servicios adicionales sin cobro, que van desde la entrega a domicilio, hasta la opción de ver en imágenes digitalizadas cómo quedarían las paredes pintadas de distintos colores , cuenta Hopff, que anteriormente se desempeñaba en el departamento de marketing de producto de Alba.
Aunque el mercado de venta de pinturas se caracteriza por su atomización –lo que dificulta una medición de la participación del mercado– otras dos grandes cadenas compiten por ocupar el liderazgo en Capital y Gran Buenos Aires.
Se trata de Pinturerías Prestigio, que en 2001 comenzó una fuerte expansión y hoy cuenta con más de 40 locales; y Pinturerías Rex, que este año invirtió $ 950.000 en cinco locales y ya alcanza los 16 puntos de venta en Capital Federal, cinco en el Gran Buenos Aires y dos en el interior.También hay competidores indirectos como Easy o regionales.










