Hugo Moyano sabe que es su momento. Además de liderar la CGT y de encabezar el sindicato de camioneros, que en la actualidad marca la tendencia de las paritarias en todo el país, mantiene una relación estrecha con el presidente Néstor Kirchner que le permite reforzar su poder en los dos ámbitos y hasta colocar a sus abogados en lugares estratégicos del Congreso (el diputado Héctor Recalde) y del Gobierno (el nuevo encargado de la Administración de Programas Especiales, Juan Rinaldi). Basado en esas certezas, el dirigente encarará la semana próxima el inicio de negociaciones con los empresarios del transporte con un fuerte pedido de aumento salarial, de entre 30 y 40%, y con un planteo que le dará más influencia todavía en el ámbito sindical.
La clave de la paritaria de los camioneros será, más allá del reclamo salarial, el pedido de incorporación al convenio de tres nuevas ramas a la actividad. El nuevo estatus le dará al sindicato mayor rango de acción para disputar la representatividad de trabajadores que reportan a otras organizaciones gremiales. Pablo Moyano, hijo del líder sindical, explicó que el lunes próximo se hará la presentación oficial ante el Ministerio de Trabajo para retomar las negociaciones con el sector empleador. El dirigente anticipó que se pedirá incorporar las actividades de logística, transporte de aguas gaseosas y movimiento de residuos patógenos e industriales como nuevas ramas del convenio colectivo 40/89.
En rigor, buena parte de los camioneros que se desempeñan en esas tareas ya están afiliados al sindicato de Moyano, pero el hecho de estar comprendidos en una rama específica les permitirá obtener beneficios adicionales relacionados con cada especialidad. Al sindicato, en tanto, la nueva consideración le facilitará los reclamos de encuadramiento en su convenio de los trabajadores que, siendo choferes, están incluidos en el sindicato correspondiente a la actividad de la empresa.
Como ejemplo, Moyano hijo mencionó que hay camioneros que trabajan para transportistas que prestan servicios a clínicas y que realizan tareas de recolección de residuos patógenos. “Si ese chofer está incluido en el convenio de Sanidad, puede ganar de salario hasta tres veces menos que uno que está en camioneros , graficó. El ejemplo no es azaroso, ya que el líder del sindicato de Sanidad, Carlos West Ocampo, es uno de los mayores opositores a Moyano e integra el grupo de los denominados gordos, que renunciaron a sus cargos en la CGT disconformes con el accionar del camionero.
Del lado empresario, el presidente de la Federación de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac), Luis Morales, anticipó que avalarán la inclusión de las tres nuevas ramas al convenio pero aclaró que para la actividad será “bastante difícil aceptar el rango de aumento que pretende Moyano. “Plantear una mejora de hasta 40% es fuerte , se atajó el directivo y añadió que la actividad “ya ha venido dando aumentos salariales .