El merchandising de música va mucho más allá de las humildes remeras y chicles de los Beatles de la década de los sesenta. Actualmente las zapatillas de diseño y bebidas alcohólicas aprobadas por las megaestrellas generan generosos ingresos.
Las compañías discográficas quieren quedarse no sólo con las ventas de discos, sino también con una porción de las ganancias que generan los artistas con sus giras y la venta de productos con licencia. A veces, eso es a cambio de mayores adelantos contra las regalías. Pero muchas estrellas optan por sellar lucrativos contratos con compañías dedicadas a merchandising. Esas firmas pueden pasar a ser parte de una estrategia de marketing mundial y generar ingresos similares a los que obtienen los sellos discográficos con la venta de música grabada.
Tom Bennett, CEO de Bravado, la división de merchandising en Universal, contó: “Al comienzo eran escarapelas y bufandas. Ahora en un recital con Iron Maiden en Japón, podemos recaudar 20 libras por persona. Antes, si hacíamos 1 libra por cabeza sentíamos que habíamos ganado la lotería . Otro de sus grandes clientes de es Beyoncé, pese a que su sello discográfico es Sony BMG.