En el segundo trimestre las ventas de las pequeñas y medianas empresas industriales se incrementaron notoriamente, se mantuvo el nivel de ocupación y aumentó la inversión. Sin embargo, la suba de costos y la menor rentabilidad comenzaron a figurar entre sus principales limitantes. Así y todo, las expectativas de los empresarios respecto a ventas, horas trabajadas y situación de su empresa y del sector, siguieron siendo positivas.

El Informe de Coyuntura de la Fundación Observatorio Pyme, señaló que en el segundo trimestre las ventas de las Pymes fabriles crecieron en términos deflaccionados y desestacionalizados, 7,4% respecto los primeros tres meses de este año, y 13,5% en comparación con el registro de igual período de 2004. Sin embargo a diferencia de lo ocurrido en la primera parte del año, el crecimiento aparece menos difundido, y en el caso de empresas de alimentos y bebidas, química, caucho y plástico, y productos de metal, maquinaria y equipo, se presentaron dificultades para aumentar la producción.

Pese al fuerte crecimiento interanual los niveles de capacidad instalada no han experimentado mayores cambios respecto a un año atrás, señal de que las Pymes industriales, especialmente las de tamaño mediano, han mantenido firme las decisiones de inversión.

El informe del Observatorio destacó que el nivel de ocupación laboral continúa siendo bueno, aunque con baja de 2,6% respecto al primer trimestre, como consecuencia de una fuerte disminución en alimentos y bebidas, en especial frigoríficos, empaque de fruta fresca, etcétera, luego del alto nivel alcanzado en los primeros tres meses del año. En cambio, la mayor creación de puestos de trabajo en doce meces corrió por cuenta de empresas fabricantes de productos de metal, maquinaria y equipo, aparatos eléctricos y autopartes y química, caucho y plástico. Bajo el promedio quedaron imprentas y editoriales, y empresas de alimentos y bebidas.

En términos relativos fue en las pequeñas empresas donde se ha creado mayor proporción de puestos de trabajo. Tras tres años de marcada expansión, un grupo minoritario de firmas no podría sostener el ritmo y comienza a separarse del conjunto, señaló el Observatorio.

En el segundo trimestre el 41% de las Pymes fabriles realizó inversiones, porcentaje similar al registrado en la primera parte del año. El proceso fue liderado por firmas de aparatos eléctricos y autopartes, química, caucho y plástico, sectores en los cuales más de la mitad de las empresas invirtieron.

El porcentaje de financiamiento bancario sigue siendo bajo. Sólo 24% de las pequeñas y medianas empresas espera tomar crédito de ese origen en el tercer trimestre. Al mismo tiempo se detuvo el aumento neto de financiamiento bancario respecto al primer trimestre: el porcentaje de firmas que aumentaron su endeudamiento fue similar al de las que redujeron su deuda.

El principal problema denunciado por las Pymes fue el aumento de costos, seguido por la caída de la rentabilidad. De acuerdo a los datos del Observatorio, los costos directos de producción del segundo trimestre aumentaron 28% respecto a igual período del año anterior, consecuencia de la suba de los precios internacionales de los insumos fabriles, los salarios y las tarifas públicas. En cambio, la variación interanual del precio del principal producto de las Pymes fue de 10%. Como resultado de este desfase se produjo una caída promedio de la rentabilidad de 18%.

Además del incremento de costos y de menor rentabilidad, la preocupación de los empresarios estuvo focalizada en el nivel de presión fiscal.

Estos factores determinaron que si bien el grado de confianza sigue siendo alto (más del 70% de los consultados estima que dentro de un año su rentabilidad será igual o más alta), ha aumentado la franja de quienes creen que será levemente inferior.