El sector asegurador vive en estos meses la antesala de uno de los más fuertes cambios en su negocio: el nivel de participación en la reforma financiera global, con el cual los reguladores internacionales pretenden generar un marco de estabilidad y riesgo sistémico reducido. En ese contexto, Swiss Re y Zurich, dos de las mayores aseguradoras de Europa y del sector, presentaron en estos días sus objeciones ante el Consejo de Estabilidad Financiera o Financial Stability Board (FSB, por sus siglas en inglés), el ente que evalúa las reformas del sector financiero a nivel internacional.

Raj Singh, director de la unidad de Riesgo de Swiss Re, y Axel Lehmann, su homólogo en Zurich Financial Services, destacaron, en una reunión ante la FSB, celebrada en Basilea, el creciente nivel de preocupación que vive la industria por el proyecto de elaborar una lista confidencial de las más importantes compañías de seguros, ranking que también se está elaborando para bancos y entidades financieras.

La presentación de los argumentos se hizo a poco más de cuatro meses de que el FSB tenga que decidir qué y cuáles son las compañías que deberán ser categorizadas como “instituciones y entidades financieras de peso sistémico (Sifis, por sus siglas en inglés). Por su peso para todo el sistema financiero global, estas firmas deberán cumplir con mayores condiciones de capital y supervisión.

En octubre, Lord Turner, presidente de la Autoridad de Servicios Financieros del Reino Unido y miembro del directorio del FSB, le había anticipado a los ejecutivos del sector que el Consejo no consideraba a las grandes compañías de seguros individuales como una fuente de riesgo sistémico de igual peso que los bancos. Por ello, se estaría evaluando excluirlos de la lista de instituciones de tamaño peligroso.

Señal equivocada

Sin embargo, el rubro de Seguros sigue lidiando con la mala imagen que le dejó la caída de AIG, la mayor aseguradora antes de la crisis de 2008. Según supo Financial Times de parte de otros ejecutivos del sector, no todos los miembros del directorio del FSB comparten la opinión de Lord Turner.

Por ello, las compañías redoblan ahora sus esfuerzos para no quedar incluido en el grupo de Sifis y evitar así los mayores requerimientos de capital y costos regulatorios que eso conlleva. La preocupación es particularmente palpable desde la aparición de una lista preliminar en la que están incluidas seis de los mayores players de la industria, en el mundo: Aegon, Allianz, Aviva, Axa, Swis Re y Zurich Financial Services.

Por su parte, Singh y Lehmann se presentaron ante la FSB como representantes de la Asociación de Ginebra, un think tank y grupo de lobbiistas que representa a 80 de las compañías más grandes del sector asegurador en todo el mundo. Allí argumentaron que las aseguradoras no deberían quedar incluidas en el Sifis porque sus actividades tradicionales más que ampliar el riesgo, lo eliminan. Uno de los principales pilares de su presentación fue que las firmas nunca podrían sufrir una corrida como sí lo puede experienciar un banco. Incluso, en el caso de que una aseguradora sí debiera declararse en bancarrota, la entidad no generaría el contagio para el resto de las empresas del sector, según los ejecutivos de Swiss Re y Zurich.

“La inclusión de varias empresas de nuestro sector como miembro de Sifis y la mayor regulación que ello generaría, introduciría sólo una fuerte distorsión en el mercado, además de reducir la capacidad de gestión de riesgo de toda la industria y así mermar el papel crítico que cumple el sector para la economía , argumentaron Singh y Lehmann, ante del FSB. Para los negocios de aquellas compañías que traspasen su actividad tradicional y que sí puedan convertirse en relevante a nivel sistémico, la forma correcta sería elaborar para estas tareas un marco regulatorio reactivo, agregaron los ejecutivos, manifestaron.

La Asociación de Supervisores de Aseguradoras Internacional, la entidad que agrupa a los reguladores a nivel global, ya indicó que, “en general comparte gran parte de esta argumentación. No obstante, también cabe recordar que, hace unas semanas, durante su reunión anual, la institución reiteró que trabajaría con y asistiría al FSB en la tarea de elaborar una guía sobre cómo identificar empresas miembros del Sifis a nivel internacional pero también local.