Las empresas extranjeras anunciaron proyectos de inversión por 7.726 millones de dólares en el primer semestre de este año, equivalentes a casi el 90% de las iniciativas correspondientes a todo 2004. La inversión externa comenzó a recuperarse el año anterior alcanzando a 8.719 millones, aunque en un nivel que representa un tercio del promedio correspondiente al período 1998-2000.
La recuperación marcó a la vez la tendencia a un crecimiento de la inversión destinada a ampliar la capacidad de las ramas transables en la economía, siguiendo el perfil del cuadro de precios relativos posdevaluación. En los primeros seis meses de este año el 70% de los fondos de las empresas extranjeras estuvieron destinados a los sectores productores de bienes y servicios transables, mientras que en 2001 esa proporción oscilaba en promedio en 50%.
De acuerdo con la Base de Inversión del Centro de Estudios para la Producción (CEP) dependiente de la Secretaría de Industria, la mayor parte de los nuevos fondos, 5.323 millones (69% del total) estarán destinados a la formación de capital, mientras que el resto se aplicará a la adquisición de empresas. De esa cantidad, 4.716 millones se utilizarán para ampliar las instalaciones existentes, mientras que los 607 millones restantes servirán para crear nuevas unidades (greenfield).
El país que anunció mayores inversiones fue España: 1.946 millones de dólares, equivalentes a 37% del total. Estados Unidos anticipó proyectos por más de 800 millones (15% de las sumas anunciadas), seguido por Brasil y Francia con participaciones de 11% en cada caso. Más atrás, capitales de México y Chile tienen proyectos que representan 6% y 3% del aporte total.
El informe del CEP destaca que alrededor del 90% de los desembolsos destinados a la formación de capital se concentran en tres sectores: actividades extractivas (37,7% sobre el total), infraestructura (29,5%) e industria manufacturera (23,7%). En conjunto estos tres bloques sumaron capitales por más de 4.800 millones.
En el primer trimestre la participación de la infraestructura y de la industria manufacturera fue de 26% y 21% respectivamente, mientras que las actividades extractivas atrajeron el 42% de los desembolsos destinados a la formación de capital.
En el rubro actividades extractivas, 1.937,6 millones (36,4% del total destinado a la formación de capital) se orientó a petróleo y gas; a su vez en infraestructura, el renglón de las comunicaciones captó 886,8 millones (16,6% del total). En la industria, alimentos y bebidas encabezó la lista con 437,6 millones (8,2%), mientras que en comercio y servicios, 167,6 millones se orientaron hacia la actividad comercial.
Además de alimentos y bebidas las ramas fabriles que atrajeron en mayor medida los aportes de capital fueron la industria automotriz, química, refinación de petróleo, siderurgia, caucho, petroquímica, electrodomésticos, plásticos y materiales para la construcción. En dos de esos sectores (refinerías de petróleo y siderurgia) la utilización de la capacidad instalada supera el 90%.
De acuerdo a la distribución regional, el grueso de la inversión extranjera se orientó hacia la zona pampeana, la Patagonia y Cuyo, donde se concentró el 63% del capital. Buenos Aires con 1.047,2 millones y el 20% del total fue la provincia que sumó los mayores desembolsos, seguida por Neuquén con 635 millones (12% del total) y Santa Fe con 566,4 millones (11%).