Peugeot , la marca francesa de automóviles, no teme la ofensiva que pusieron en marcha las empresas asiáticas para conquistar el mercado europeo. La firma, integrante junto a Citroën del grupo PSA, tiene clara la fórmula para frenar a los coches japoneses y coreanos: “Buscamos un diseño más innovador y arriesgado en los modelos para diferenciarnos de los fabricantes orientales, que lanzan coches con estándares conversadores, parecidos a los modelos alemanes o norteamericanos, pero con precios más bajos , señala Frederic Saint-Geours, director general de Peugeot.

El directivo (de 54 años, casado y con tres hijos) pone como ejemplo al sucesor del 406, el 407: “Hemos desarrollado el 407 con la idea de que los clientes están aburridos de tener coches que se parecen tanto: alemanes, norteamericanos o japoneses. Los rivales del 407, por ejemplo, perdieron participación de mercado por ese motivo. En el 407 apostamos por el lujo y la calidad, y también por un diseño que sorprenda a los conductores , sostiene.

Esta política, que comenzó con el lanzamiento del 307 en 2001, le dio buenos resultados a Peugeot. La firma cerró 2003 con el 8,5% del mercado en Europa Occidental frente al 7,2% de 1995, según la asociación europea del sector. Sin embargo, sus ventas hasta abril cayeron un 5,5%. mientras que las de las japonesas crecieron un 15,8% y las coreanas un 21,9%.

Saint-Geours cree que la pérdida de mercado es algo coyuntural por el efecto de la renovación del 407, y la ralentización del mercado francés, el más importante para el grupo. “Cuando se compara el principio de 2004 con el de 2003 vemos que nos ha faltado el 406, que acabamos de renovar, por lo que se retrasaron algo sus posibles ventas, y que el 106 está al final de su ciclo de vida. Confío en que la participación de mercado en Europa suba en los próximos meses hasta superar el 8,5% (hasta abril controla un 8%) que teníamos a finales de 2003. El objetivo mundial es superar el récord de automóviles Peugeot vendidos en 2002: 1,955 millón de unidades .

La firma francesa espera recuperar el pulso del mercado con los lanzamientos previstos para 2005: el 1007, el primer monovolumen pequeño del grupo, que se montará en la planta francesa de Poissy, y el 107, sucesor del 106, que se hará en la fábrica checa que la empresa construye con Toyota.

Estrella

La gran estrella de Peugeot, el 206, tardará más tiempo en renovarse. Aunque la marca no da fechas, su sucesor, el 207, no se lanzará hasta finales de 2005 o principios de 2006. “Hay tiempo para reemplazarlo. Lo lanzamos en septiembre de 1998. Vendimos 800.000 unidades en 2001, 2002 y 2003, y seguro que alcanzaremos esa cifra este año .

Saint-Geours, que llegó a PSA en 1986 tras hacer carrera en el Ministerio de Finanzas, es consciente de que las ventas en Europa Occidental tocaron su techo; por eso, tiene puestas sus esperanzas en el Este. “Esos países crecerán un 30% los próximos años, gracias a su ingreso en la Unión Europea. Vamos a conquistar ese mercado con los mismos coches que en Europa Occidental. No desarrollaremos un auto barato. Con esta estrategia, hemos duplicado nuestras ventas en los últimos cinco años, hasta un 7,8% y, esperamos crecer en esos países un 50%, hasta el 9% . La política de PSA contrasta con la de Renault, que lanzará un auto de 5.000 euros, pensado para los mercados en desarrollo.