

La familia Bemberg sigue liquidando sus activos. Después de vender las acciones de la cervecería Quilmes, ahora llegó la definición por Barugel Azulay, una compañía que los Bemberg controlaban a través del fondo Biarsa. Tal como adelantó El Cronista en su edición del pasado 19 de agosto, cuando ya había diálogos avanzados entre las partes, el comprador fue el grupo francés Saint-Gobain. La operación se cerró la semana pasada.
La fabricante de pinturas Colorín, otra empresa de Biarsa –el fondo de inversión de la familia Bemberg que reemplazó a Bisa, el vehículo anterior– también tiene puesto el cartel de venta. El principal interesado es Lafarge Peintures.
La idea de comprar la empresa de cerámicas, azulejos, grifería y artículos para el hogar, especialmente para baños y cocinas, estaba en la estrategia de Saint Gobain desde marzo de 2005. Allegados a los Bemberg y al grupo francés confirmaron la existencia de un acuerdo definitivo. Aunque aún se encuentran trabajando en los detalles, o la letra chica, la operación ya fue comunicada a los proveedores.
Barugel Azulay, que fue fundada en 1933, pasó a manos de los Bemberg en diciembre de 1997. La firma tiene seis locales en Núñez, Caballito, Floresta, Recoleta, Rosario y Martínez. En el mercado estiman que maneja cerca del 15% del mercado de materiales y sanitarios en Capital Federal y el Gran Buenos Aires, especialmente en el segmento de alta gama, de clase media y media alta. Entre sus competidores dicen que factura cerca de $ 65 millones anuales.
Aunque las partes prefirieron reservarse el precio de la transacción, en el mercado se habla de una operación en torno a una facturación anual.
Saint Gobain es un gigante francés que tiene ventas anuales por 35.000 millones de euros. La firma desembarcó en la Argentina en 1939, haciéndose del 32% del capital de Vidriería Argentina (VASA). Hoy, tiene el 49% de esta empresa –el control está en manos de la británica Pilkington–, que facturó $ 121,7 millones en 2005 y cuya planta está en Llavallol.
En la década pasada, el grupo francés realizó un raid de compras, tras el cual conformó en la Argentina un grupo compuesto por Saint-Gobain Isover (ex Isotex, productora de fibras de vidrio y otros derivados); Saint-Gobain Canalización (ex Pont-à-Mousson), Saint-Gobain Abrasivos (ex-Carborundum) y Saint-Gobain Weber (su división de materiales para la construcción, donde agrupó sus adquiridas Pegamax y Concreto). Además, tiene el 60% de la fabricante de botellas de vidrio mendocina Rayén Curá. Hace un mes y medio, vendió su unidad Calmar a nivel mundial, incluyendo la operación local. Entre todas las filiales, suma ventas por $ 336 millones.
La empresa desembolsó 1.062 millones de euros en expansiones durante 2005. Con 61 adquisiciones en distintos países, logró ventas adicionales por 1.733 millones de euros. Saint-Gobain nació en 1665, por orden de Luis XIV, para fabricar los espejos del Palacio de Versalles. Es el principal distribuidor europeo de materiales para la construcción y, en Estados Unidos, escolta a Home Depot.
La firma llega al negocio del equipamiento para el hogar en un buen momento del sector. Por caso, el auge de la construcción motivó a Easy, la líder de la categoría, a invertir $ 65 millones en 2006 en cinco aperturas.










