

Como tiende ya a ser habitual, los aspectos positivos se relacionan con los principales indicadores económicos. Los datos de esta semana sobre el crecimiento de la recaudación, el superávit primario y el índice de actividad industrial, junto con a la baja del desempleo, permiten seguir manteniendo un horizonte de optimismo respecto de la evolución de las variables macroeconómicas. También la incorporación en agenda del tema créditos en todas sus versiones, no es un tema cerrado pero genera flexibilidad y ubica el asunto sobre la mesa, respondiendo a una demanda-necesidad fuerte en los sectores de nivel medio.
Lo malo de la semana
Cruces, acusaciones que van y vienen, alineamientos y otros gestos políticos en torno a la marcha convocada por Blumberg, motorizadas a partir de la convocatoria de D’Elía a una “contramarcha para el mismo día, han agregado confusión general sobre si hay o no mayor inseguridad, que en definitiva es el tema de fondo.
El conflicto a partir de la “liberación de tranqueras en los
campos de Tompkins por parte de D’Elía, y la presentación del proyecto de expropiación en la Cámara Baja, arrastra voces a favor y en contra y han obligado al Gobierno a tomar distancia con el funcionario.
Lo urgente
El fallo de la Corte Suprema sobre la movilidad de las jubilaciones le impone al Legislativo la necesidad de resolver el tema de fondo, para lo que deberá articular responsablemente junto al Ejecutivo una solución a un tema de alta sensibilidad. La Corte hizo lo suyo, la expectativa ahora está puesta en el Congreso... los días corren.
Lo que hay que seguir con atención
Si bien los bancos han planteado algunos reparos sobre la viabilidad de algunas cuestiones relativas al anuncio del Gobierno sobre el acceso a los créditos hipotecarios, lo cierto es que aunque finalmente la idea en su totalidad no pueda ser aplicada, el resultado final seguramente será una flexibilización en las condiciones de acceso al crédito.










