Las modificaciones en el cuadro de precios relativos que sucedió a la devaluación determinaron entre las empresas vinculadas a la exportación la presencia de ganadores plenos.
Con un dólar oscilando en torno a los tres pesos, las colocaciones de manufacturas de origen agropecuario y las de bienes industriales ganaron posiciones en los mercados externos. La agroindustria, que en 2004 exportó 11.287 millones de dólares, superó en 44% el promedio del período 1997-2001.
A su vez, las manufacturas fabriles despacharon al exterior bienes por 10.000 millones de dólares durante el último año, cifra que superó en 19% el promedio del período anterior.
Al analizar este comportamiento el Centro de Estudios para la Producción (CEP) de la Secretaría de Industria, destacó las ramas fabricantes en base a productos agroquímicos, químicos básicos, metales preciosos y no ferrosos, plásticos, madera (excepto muebles), carnes y aceites, bebidas y papel, como las que mayor reacción evidenciaron al impacto de la devaluación.
Asimismo, proyectos vinculados con la producción de soja en la región pampeana, la industria vitivinícola en Cuyo, la producción de papel en Misiones, los agroquímicos en Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires, entre otros, reflejaron un comportamiento de la inversión paralelo a la evolución del comercio exportador.
En porcentajes, y respecto al promedio de 1997-2001 las exportaciones de madera crecieron 156% en comparación con 13% que aumentó el volumen físico de producción. En el caso de los agroquímicos el incremento de las colocaciones externas alcanzó 108%, y la producción 58%, mientras que en la industria del plástico las variaciones fueron de 52% y 17%, respectivamente.
El trabajo del CEP analiza el incremento de las exportaciones de acuerdo a los destinos, diferenciando las ramas en que se produjo una diversificación de mercados, de aquellas en que el resultado fue una mayor concentración.
En el primer caso se ubican las industrias del plástico, papel, bebidas, metales preciosos y no ferrosos, y en el segundo las productoras de madera, agroquímicos y químicos básicos.
La industria del plástico dirigió hacia Brasil el 31% de sus despachos externos en 2004. Sin embargo la participación bajó respecto al 40% registrado en 1997-2001, mientras que se amplió el mercado de Chile y Estados Unidos, y se abrieron nuevos negocios en Costa Rica, Guatemala, Filipinas, Italia, España, entre otros países.
Las colocaciones de carne y aceites (caso aparte para el CEP), fueron las que mayor diversificación de mercados evidenciaron. Por país, China recibe el 10% de los envíos (4% en el período anterior), mientras que la franja de otros destinos es receptora del 44% del total.
Pero fue entre los sectores con más crecimiento exportador donde se produjo la centralización de los envíos. Se trata de industrias con prolongada tradición exportadora, en los que la nueva paridad cambiaria se tradujo en una consolidación de mercados ya existentes. En este renglón se destacó el fuerte direccionamiento hacia Estados Unidos que pasó de recibir el 26% de las exportaciones en 1997-2001 a comercializar el 40% en 2004.
En agroquímicos la concentración fue resultado de los mayores despachos hacia Brasil: pasaron del 31% del total, a captar el 54% de los envíos.
También en el sector de los agroquímicos Brasil siguió siendo el principal destino, aumentando su participación del 40% al 47%.
Al estudiar las inversiones por sector y región (ver nota en Página 10), el CEP destaca los proyectos de formación de capital en el negocio de la soja, principalmente en Santa, Fe llevados a delante por Cargill, Aceitera General Deheza, Louis Dreyfus y el Grupo Vicentín.
En Cuyo la industria vitivinícola fue ampliada por emprendimientos de las firmas Clos de los Siete, Bodega Chakana, Compañía Internacional de Bebidas y Alimentos, Bodegas Norton, entre otras.