De los tres capítulos del Acuerdo Fiscal, el blanqueo y repatriación capitales fue el de peor desempeño. A diferencia de la moratoria impositiva y la regularización laboral, las facilidades para blanquear no fueron suficientes frente al contexto económico adverso. El cóctel de adelantamiento de elecciones, una campaña política virulenta y crisis internacional (entre tantos otros factores) provocó un efecto inverso al buscado: fuga de capitales. “Marzo y junio marcaron récords históricos, se fueron más de u$s 2.000 millones en cada uno de esos meses. Para agosto, en cambio, hay estimaciones privadas que hablan de u$s 800 millones. Aún en este caso, muestra que hay más ganas de sacar dinero del país que de volver a traerlo , contó una fuente oficial.

El silencio de la AFIP con respecto al tema (a diferencia de cifras difundidas sobre los otros dos capítulos) resulta indicativo de que fue escasa la repatriación de capitales. Este resultado era, desde el organismo recaudatorio, no deseado pero sí previsible. “Por eso de cuidaron de cuantificar metas. Desde marzo, cuando comenzó el Acuerdo Fiscal, no quisieron dar un número para evitar la crítica posterior , dijo la misma fuente.

La consultora Ecolatina estimó a principios de año que podrían volver al país unos u$s 10.000 millones, estimulados porque el costo de la repatriación pasaba desde el 35% a una banda entre el 1% a 8% según el tipo de inversión. Una meta que parece difícil de alcanzar, aunque en la AFIP no pierden las esperanzas. “El blanqueo viene bien, se van a sorprender quienes sostienen que será un fracaso , señaló un importante directivo del organismo que conduce Ricardo Echegaray. “Las tres herramientas están funcionando bien, hay buena predisposición de los contribuyentes , apuntó otra fuente de la AFIP.

Las esperanzas de un blanqueo decoroso, aunque escasas, crecieron durante los últimos días de la semana anterior, cuando algunas contribuyentes declaraban bienes entre los u$s 100.000 y los u$s 500.000, en la mayoría de los casos por activos existentes (aunque no declarados) en el país, y en muy pocos repatriados desde el exterior (ver página 2).

Se calcula que hay u$s 140.000 millones de propietarios argentinos depositados en el exterior. Por eso el objetivo de u$s 10.000 millones parecía alcanzable en un primer momento. Pero mañana (el blanqueo vence hoy) se sabrá el resultado final. “El blanqueo y la repatriación de capitales es una gran oportunidad que le dio el Gobierno a los contribuyentes, a aquellos que tuvieron renta oculta, bajo la alfombra dijo la semana pasada Echegaray.

Más allá de la eficacia que desplegó la AFIP en los otros dos capítulos del Acuerdo Fiscal (la moratoria y la regularización laboral), en el caso del blanqueo los grandes capitales estuvieron ausentes. Desde los grupos económicos de poca llegada al kirchnerismo, hasta los propios empresarios que más se enriquecieron desde 2003. “No vamos a traer plata para no quedar pegados, sería regalarle acusaciones a la oposición y títulos a los medios que nos castigan , confió a El Cronista un empresario santacruceño.

Muchos hombres de negocios patagónicos analizaron blanquear parte de su dinero, pero finalmente desistieron por la posible repercusión pública. “La conducción de la AFIP respeta el secreto fiscal, pero nunca falta alguien de la línea (gerencial) que filtra el dato a los medios , confesó otro kirchnerista. Un ejemplo más de que la iniciativa del blanqueo de capitales estuvo disponible justo en 2009, el año en el cual los empresarios menos confiaron en el Gobierno desde 2003. Un 2009 del cual se recordará la estatización de las AFJP (aunque iniciada en 2008), más el avance del Estado sobre empresas con directores y síndicos.