El Gobierno obtuvo del sindicalismo el respiro que esperaba. La Confederación General del Trabajo (CGT) aceptó dilatar hasta abril la disputa por aumentos salariales, para evitar el temido traslado a los precios de los eventuales ajustes. Fuentes gremiales confirmaron que el jefe de la central obrera, Hugo Moyano, acordó con el ministro de Planificación, Julio de Vido, que durante marzo se desarrollarán las negociaciones paritarias que estén previstas, pero que los acuerdos salariales que se alcancen tendrán vigencia a partir del mes siguiente.
Como la caridad bien entendida empieza por casa, el primero en poner el ejemplo será el propio Moyano. El también líder del sindicato de Choferes de Camiones ordenó a sus subordinados manejar con cautela la paritaria que comenzará la semana próxima con los empresarios del transporte. El criterio fue expuesto el miércoles por Moyano en la primera reunión anual del Consejo Directivo de la CGT, confiaron a El Cronista dirigentes de la organización.
El pacto con el Gobierno se alcanzó a instancias de un diálogo que mantuvo Moyano con De Vido, donde el funcionario transmitió el pedido del presidente Néstor Kirchner de que los sindicatos moderen la presión salarial al menos hasta abril, bajo la promesa de resolver en ese lapso la modificación del mínimo no imponible de Ganancias, un gravamen que entre otros trabajadores afecta a la mayor parte de los camioneros. Es que en el Ejecutivo temen que las subas de salarios se trasladen a los precios, con el consecuente impacto en el índice de inflación.
Además, la mayoría de los acuerdos de precios que firmó el Gobierno con empresarios incluyó una cláusula de revisión en caso de una modificación en la estructura de costos. En otros términos, si se producen aumentos salariales imposibles de absorber por parte de los empleadores, caería el congelamiento de precios.
El planteo del Gobierno a Moyano fue esperar durante febrero y marzo que los precios se des aceleren a través de los acuerdos firmados, y que recién en abril comiencen a operar los eventuales incrementos salariales que se pacten en paritarias. La CGT también postergará para mediados de ese mes su pedido de convocatoria al Consejo del Salario Mínimo. Resta saber si los sindicatos que se oponen al camionero (los denominados gordos), aceptarán los términos del pacto, al igual que los delegados de base de cada organización gremial.
El compromiso sindical fue esbozado en un comunicado que ayer distribuyó la central obrera: “El Consejo Directivo de la CGT, fiel a su mandato, afirma su vocación patriótica en esta difícil encrucijada y está dispuesto a sostener toda acción de gobierno que defina cambios para beneficio del pueblo . De todos modos, el texto salva las formas al destacar que “la distribución equitativa del ingreso debe dejar de ser un slogan discursivo porque llegó “el momento del equilibrio, la hora de la reparación obrera , y advertir que la CGT está preparada para “emprender la lucha cuando no se respeten los justos reclamos de los trabajadores .
El pedido camionero
El primero en dar una garantía de mesura fue Pablo Moyano, hijo del jefe de la CGT y dirigente de los camioneros. Ayer le dijo a El Cronista que si bien en la paritaria mantendrán un pedido de aumento de entre 30% y 40%, el planteo será menor si se concreta la suba en Ganancias. “Si se modifica el mínimo no imponible, vamos a tener un aumento de hecho , comentó Moyano. Calculó que el incremento que se pacte en las negociaciones recién entrará en vigor con los salarios de abril. El sindicalista aseguró que la presentación oficial del pedido, pendiente desde hace más de una semana, se concretará “a más tardar el martes próximo ante el Ministerio de Trabajo.
La paritaria de los camioneros, es de vital importancia para el Gobierno y los empresarios ya que es tomado como referencia para el resto de los gremios en sus discusiones con los empleadores.