A pesar de que cerró sus puertas en 2002, la cadena televisiva PSN sigue dándole dolores de cabeza al poderoso empresario texano Thomas Hicks.

Ahora, el mandamás del fondo de inversión Hicks, Muse, Tate & Furst enfrenta una denuncia penal en un juzgado argentino, acusado por presunta estafa.

Esta acción se suma a la iniciada por ELP Investments, una sociedad controlada por el ex banquero Raúl Moneta, que acusó a Hicks de haber utilizado su dinero para adquirir el 50% de CableVisión. Sin embargo, en este caso, la Justicia falló, en primera instancia, a favor de Hicks.

Esta nueva causa fue emprendida en conjunto por la textil Gatic, propiedad de la familia Bakchellian, e International Top Sports (ITS), controlado por la familia Petti, en el Juzgado Nº 47 en lo Criminal y Correccional, de Mónica Berdion de Crudo.

Fuentes de Gatic explicaron que cuando el canal PSN desembarcó en la Argentina, llegaron a un acuerdo para venderle la marca Pasión por el Deporte a cambió de segundos publicitarios. “Casualmente, el slogan del canal era una frase que teníamos registrada hace tiempo , informan en la textil. En la firma local sostienen que jamás pudieron pautar en las tandas.

Algo parecido ocurrió con ITS, quien le cedió a PSN los derechos de la Liga Sudamericana de Básquet por ocho años. “En 2000, cobramos todo el contrato y al año siguiente, sólo el 25%. Del resto del pago, ni noticias , agregan en la firma. En las oficinas locales de Hicks prefirieron no opinar sobre el tema.

Paralelamente a la acción penal, por la cual los abogados de los demandantes piden la pena máxima para el delito de estafa (seis años con condena efectiva), ambas compañías llevan adelante una acción civil y comercial en tribunales estadounidenses.

Las empresas argentinas buscan embolsar un estimado global de 14 millones de dólares, en concepto de resarcimiento, daños y perjuicios.

Vía alternativa

De todas formas, los letrados de los demandantes tienen un plan ‘B’ para intentar juntarse con unos millones: esperan que el avance de la demanda penal lleve a los abogados de Hicks a intentar un acuerdo económico extrajudicial. De concretarse dicho pacto, la acción seguiría su curso aunque, con esos antecedentes, perdería fuerza y, más tarde, sería archivada.