

Steven Toumbas, inversor en acciones de Londres, siempre quiso tener una segunda vivienda en Norteamérica. “Estados Unidos es el motor del mundo. Todos quieren pasar unas vacaciones en Florida o tener un activo en Nueva York. Es un lugar donde hay que estar , señaló.
Toumbas refleja una creciente tendencia: los compradores internacionales de viviendas están aprovechando el dólar débil para cumplir su sueño. La libra esterlina subió frente al dólar cerca de 34% en los últimos cinco años, y cerca de 10% en doce meses.
Si bien es difícil encontrar estadísticas precisas, los intermediarios y expertos en inmuebles residenciales sostienen que los extranjeros están comprando más en Estados Unidos. Según una investigación publicada en julio por la National Association of Realtors, uno de cada cinco agentes inmobiliarios vendió una vivienda a un cliente del extranjero en el último año. Una tercera parte de esos compradores provienen de Europa, y 12% de ellos son británicos. Casi la mitad de los compradores internacionales se inclinó estrictamente por las viviendas vacacionales










