El dato es por lo menos curioso: a sólo cinco años de la crisis que los dejó en terapia intensiva, los bancos argentinos se encuentran en una situación más sólida que muchas entidades estadounidenses. Mientras que algunos bancos de la primera economía mundial luchan por sobrevivir a la crisis de las hipotecas subprime, el sistema financiero local exhibe niveles de morosidad históricamente bajos en sus carteras de crédito.
De hecho, según un informe de la consultora Finsoport, los niveles de morosidad de las carteras de créditos de los bancos argentinos se están adecuando a los estándares regionales. A septiembre, sólo el 2,9% del total de préstamos se encontraba en situación irregular, porcentaje que se eleva al 3,5% si se consideran exclusivamente los préstamos al sector privado. En 2004, el panorama era otro: la morosidad llegaba al 11% de la cartera. Además, en el 2003 las imputaciones a pérdida por irregularidades “se comían toda la rentabilidad del sistema, mientras que en la actualidad apenas absorben el 11% del margen financiero.
“La morosidad del sector privado está bajando pero aún resta camino por recorrer en materia de reducción de la irregularidad de las carteras crediticias , dijo Andrés Méndez, de Finsoport. “Ha habido una fuerte mejora, en parte gracias a la propia bonanza económica que estamos atravesando , agregó. El economista destacó también que, en gran medida, esto se ha logrado porque los bancos vienen siendo “muy conservadores y están tomando todos los recaudos.
En este sentido, Andrea Manavella, vicepresidente y analista senior de bancos de Moody’s, indicó que “el nivel de previsionamiento es inédito . Por norma, las entidades locales reservan el 1% de la cartera normal –no irregular– para responder en caso de tener problemas de impago. De todos modos, para Manavella es importante ser cauteloso: “la cartera de créditos actual es muy nueva, todavía tiene que madurar. De aquí en más, puede que la inflación haga subir las tasas y complique el pago de alguna cuota , señaló. Según la analista, esto es algo que ocurre en toda la región. “América latina está viendo un crecimiento impresionante de préstamos para el consumo, pero todavía no hay un historial sobre cómo puede reaccionar esta cartera ante un cambio de contexto. Se verá cuando vaya madurando .
Por su parte, Ricardo De Lellis, socio a cargo de servicios financieros de KPMG, aseguró que en caso de que empeore el escenario macroeconómico, los niveles de morosidad pueden verse afectados. “Aquí el endeudamiento de las familias no es tan alto como en EE.UU. Sin embargo, si se da una recesión afuera, los precios de los commodities y, en consecuencia, la Argentina, pueden verse afectados. Con recesión se estancan los salarios, crece el desempleo y se hace más difícil pagar un crédito , dijo. En tanto, “un avance de la inflación podría afectar la rentabilidad de algunas compañías, y deteriorar la cartera de créditos corporativos de los bancos .