Quienes no cedieron a la tentación de comprar un televisor de plasma o cristal líquido (LCD) para ver el Mundial de fútbol con mayor resolución tienen ahora su revancha. Estos modernos aparatos, que recién este año salieron al mercado con más fuerza, cuestan hoy entre un 20% y 30% más baratos que antes y durante el Mundial. Y, en algunos casos, la diferencia de precios puede ser incluso aún mayor.

Si bien las principales empresas del sector aseguran que las ventas fueron buenas, la mayoría fue demasiado optimista en sus previsiones y quedó bastante stock sin vender. Por eso, algunas de las marcas líderes comenzaron a bajar sus precios y el resto debió imitarlas para no perder mercado. Por caso, en LCD de 32 pulgadas, Sanyo pasó de $ 8.400 (antes de junio) a $ 6.500; Sony, de $ 12.000 a $ 10.000. Y BGH bajó su plasma de 42 de $ 9.500 a $ 7.800. Incluso Samsung, que acaba de presentar su nueva línea Bordeaux, debió bajar un 10% el valor previsto de lanzamiento.

Los productos más afectados fueron los LCD de menores pulgadas, ya que quienes compraron aparatos de este tipo para ver el Mundial optaron por pantallas más amplias, de 27 a 42 pulgadas. Algunas marcas ya están comercializando televisores de 17, 20 y 23 pulgadas casi al costo. Por ejemplo, se pueden conseguir de 20 desde $ 2.200.

Algunos relativizan la cuestión, argumentando que es un fenómeno a nivel mundial. Y aunque la mayoría prefiere no decirlo abiertamente, se estima que los precios seguirían retrocediendo si ese stock no es vendido. Se anticipa que, para Navidad, podría haber “un carnaval de precios para tentar al público y liquidar el stock. “Antes del Mundial, hubo grandes promociones, como dos por uno y descuentos con tarjetas. Ahora el mercado se sinceró , dicen desde una importante marca.

Sin embargo y pese a todo, se estima que este año se venderán un total de 65.000 TV de plasma y LCD (como se preveía), frente a los 15.000 de 2005.

Ese año, las unidades vendidas correspondían más a plasmas, y especialmente a monitores, no televisores. En cambio, se estima que el 80% de los despachos de estos aparatos serán en 2006 de LCD, una tecnología que permite pulgadas más pequeñas que los plasmas y que también admite pantallas grandes.

“Estos televisores tienen hoy apenas poco menos del 5% de las ventas. Es natural que haya acomodamientos de precios. Un nuevo producto fluctúa hasta que se acomoda una vez que capta el 10% de su mercado. Si no lo logra, desaparece , explican desde otra marca.

En parte, también incide en la baja la renovación tecnológica (cuando un producto comienza a ser más masivo). Pero se estima que esta reducción es de apenas de 10% por semestre.

En cambio, no hubo grandes rebajas de precios en los tradicionales televisores de tubo (curvo y plano), ya que –explican– ya casi no hay margen para reducir los precios de estos aparatos. En algunos casos, hubo una pequeña disminución de 5% a 10%. Aunque Sony bajó 20% el valor de su TV de 29 pulgadas, por una “mayor eficiencia en las fábricas a nivel mundial , explicaron.

El mercado general llegará al 1,8 millón de unidades, un 32% más que en 2005. Se estima que hay unos 15 millones de aparatos en uso en todo el país.

Nuevos cupos a Brasil

Aunque hasta ahora no había trascendido, poco más de un mes atrás se fijaron cupos para importar plasmas y LCD desde Brasil, productos que hasta ahora ingresaban al país sin límite, ya que la medida regía sólo para los TV de tubo. Las empresas aseguran que, en ambos casos, la cantidad que pueden traer es mínima y los costos de importación, altos. Por eso, compañías como Samsung y Sony están estudiando seriamente comenzar a fabricar en Tierra del Fuego (ver aparte).

Como anticipó El Cronista el 17 de febrero, otras marcas ya empezaron a hacer LCD y plasma en el país este año.

Newsan destinó u$s 2 millones para fabricar, desde fines de 2005, cuatro modelos de LCD Sanyo. Más adelante, podría hacerlo para Noblex y Philco.

Radio Victoria invirtió u$s 1,5 millón para producir LCDs y plasmas para TCL y RCA.

Philips comenzó en marzo a fabricar estos productos, que antes traía de México y Bélgica. En 2007, sumaría más modelos.

Frávega reemplazó importaciones de Asia al empezar a producirlos para su marca Admiral en su fábrica Electro Fueguina.

Audinac lanzará antes de diciembre sus LCD y plasmas Daewoo y JVC nacionales.

BGH invirtió u$s 2 millones para empezar a hacer estos aparatos con su marca.

LG comenzó a sustituir importaciones de Corea, luego de acordar la producción local con BGH.