Los técnicos rebeldes del Indec se le adelantaron al ministro de Economía, Martín Lousteau, quien tiene previsto presentar en breve el nuevo ndice de Precios al Consumidor (IPC) “restringido , para reflejar sólo los consumos de las clases bajas y excluir los productos que exhiban fluctuaciones bruscas estacionales. En un pormenorizado estudio elaborado por la comisión técnica de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), los especialistas precisaron que un indicador que hiciera foco sólo en los sectores de menores ingresos dejaría fuera de la medición al 80% del gasto en consumo de la población de Capital y el Gran Buenos Aires.

En base a la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares, los técnicos detallaron que de relevarse sólo los tres primeros quintiles (el 60% de la población más pobre), se incluiría sólo el 38% del consumo. Si se tomara la estructura de los dos primeros (el 40% de menores recursos), solamente estaría reflejado el 20%.

El informe de 14 páginas –al que tuvo acceso El Cronista– agrega que si se dejaran de incluir en las mediciones los gastos de los hogares con ingresos medios y altos, “el indicador dejaría de dar cuenta de la evolución de los precios de gran parte del mercado de la salud, del mercado del turismo y del mercado de la educación .

Para los analistas, es “motivo de perplejidad y preocupación el estricto hermetismo con que un grupo de allegados a la intervención del Indec define la nueva metodología del IPC, al margen de los controles y debate públicos acostumbrados a lo largo de la trayectoria del Instituto, y como es usual en todas las oficinas de estadística del mundo . Según su óptica, “lo que estará falseado (si se modifica así la metodología) no será ya el producto, sino la máquina que lo fabrica .

Pese a la investigación que inició la Justicia para establecer si hubo manipulaciones de datos en el Indec, el gobierno de Cristina Fernández ratificó a su titular, Ana María Edwin, y confirmó la injerencia política sobre el ente del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Lousteau, por su parte, defendió públicamente las cifras oficiales varias veces desde su asunción, a diferencia de la distancia que prefirió tomar su antecesor, Miguel Peirano.

Los técnicos críticos del Indec opinaron que la Encuesta de Gastos 2004-2005 debería utilizarse para agregar indicadores y ampliar la información en vez de acotarla. Tal como informó este diario luego de que las autoridades dejaran trascender los cambios que introducirían en enero, los indicadores por quintiles ya existen en el país, pese a que la intención oficial es emular los estadounidenses del Bureau of Labor Statistics (BLS).

Mientras varias consultoras privadas ya comenzaron a realizar mediciones propias de la inflación, en el mercado dudan de la utilidad del nuevo índice para proyecciones y actualizaciones.