Los mercados de deuda de bajo costo y a corto plazo, que han sido azotados por la crisis crediticia, comenzaron el nuevo año con signos de mejora tras las acciones que tomaron los bancos centrales para impulsar el flujo de efectivo a las empresas. Los datos aportados por la Reserva Federal de Estados Unidos indican que el mercado global de commercial paper (deuda corporativa de corto plazo) experimentó, en la primera semana de este año, la segunda mayor expansión semanal de los últimos dos años, con un incremento en los volúmenes de títulos vigentes de u$s 83.100 millones.
Al mismo tiempo, la confianza de los tomadores de préstamos en los programas de apoyo de la Fed significa buenas noticias para el mercado, que parecía estar deteriorándose, y sugiere que el mismo puede estar cerca de la recuperación.
Este tipo de papeles constituye una importante fuente de financiación de corto plazo para las empresas, bancos y otras entidades que administran sus operaciones semanales o mensuales y sus flujos de fondo.
Este mercado empezó a contraerse en 2007, por los temores relacionados con la exposición a las hipotecas subprime, principalmente en el caso de los títulos de deuda estructurada que los bancos tenían fuera de sus balances.
Sin embargo, tras el colapso de Lehman Brothers en septiembre, la urgencia de los inversores por sacar el dinero de cualquier fondo de dinero que no invirtiera exclusivamente en bonos del Tesoro de Estados Unidos condujo a una crisis aún más generalizada en el mercado de commercial paper.
Sin embargo, la mejoría que mostraron los mercados de deuda de corto plazo durante la primera semana de enero no tomó totalmente por sorpresa a los analistas, quienes aseguraron que siempre hay una oleada de dinero que regresa a este mercado extremadamente líquido después de fin de año.