Sacyr Vallehermoso, la compañía constructora que el lunes convulsionó al mercado español al anunciar su intención de entrar en BBVA, ya tiene contratadas las opciones de compra que le permiten adquirir el 3,1% del capital del banco, según informó a la Comisión de Valores de España.

La cobertura fue realizada en su nombre por el Société Générale, banco que también lo asesora en el proyecto de entrada al banco. El precio pactado es de 1.250 millones de euros, algo menos que los 1.300 millones de euros que valdría el 3,1% según la cotización actual.

Fuentes cercanas a Sacyr aseguraron que el banco de inversión mantendrá las opciones durante tres meses, que es el tiempo máximo que tiene el Banco de España para pronunciarse sobre la operación.

Para financiar la compra, Sacyr realizará una ampliación de 1.100 millones de euros, que prácticamente está asegurada. Para completar la operación, parte de los miembros del consejo de la constructora harían un aporte adicional.

Sin embargo, según fuentes conocedoras del proceso, el Banco de España ha mostrado bastantes recelos a la entrada de Sacyr. Los recelos del organismo de control estarían centrado en la futura configuración del consejo de administración del banco, especialmente si vuelven al máximo ámbito de gobierno personas que ya estuvieron relacionadas con la entidad financiera.

Los tiempos

Si se dilata el tiempo de autorización más de una o dos semanas, la operación podría ponerse en peligro. En cambio, una definición rápida del supervisor le daría a los directivos de Sacyr fuerza moral para pedir representación en el consejo del BBVA.

Según los planes de Sacyr, al 3,1% del capital que tiene asegurada la empresa, se uniría cerca de otro 1% que están dispuestos a adquirir directamente Juan Abelló y Demetrio Carceller, ambos consejeros de Sacyr. Además, en la operación también se incluiría un importante paquete accionario del banco, en torno al 3%, que se habría encargado de aglutinar José Domingo Ampuero, ex vicepresidente del BBVA. En esa participación se incluirían las acciones que controlan algunas de las familias vascas que históricamente participaron en el capital del banco, y las de otros ex consejeros y accionistas de América latina.

En conjunto, el nuevo grupo podría llegar a acumular cerca del 7% del capital, lo que le daría opción a tener un consejero si el banco considera hostil la operación. Fuentes de Sacyr señalaron que, de cuajar la entrada en el capital del banco, el futuro del actual titular, Francisco González, dependerá de su actitud. “El grupo de accionistas que encabeza Sacyr quiere participar en la gestión de BBVA y ofrecer una protección en el capital ante posibles amenazas hostiles de grupos extranjeros. A cambio, González debería aceptar un reparto de poder y nombrar un consejo con más estrategas empresariales y menos amigos suyos. Si acepta, bien. Si no, se impulsará su sustitución , dice.