El Indec reconoció que la inflación se aceleró en noviembre y la estimó ayer en 0,9%, el nivel más alto desde que comenzaron las denuncias de manipulación de las estadísticas oficiales. La cifra acusó el impacto de los aumentos del taxi, la ropa, los cigarrillos y la salud privada, aunque no reflejó las fuertes subas que consumidores y consultoras privadas detectan en los alimentos y otros bienes básicos para la población de menores recursos.

A tres días de que asuma la presidenta electa, Cristina Fernández, y con ella el designado ministro de Economía, Martín Lousteau, la noticia fue leída por la mayoría de los analistas como un gesto de buena voluntad oficial hacia la normalización del organismo. Los títulos públicos atados a la inflación reflejaron el buen humor del mercado y el Discount en pesos trepó 2,2%, en la misma senda alcista que recorrió desde el lunes.

Pero el gesto no cambió la tónica que imprimió el Gobierno desde enero al Indec. El ente dio cuenta de una suba de sólo 0,1% en el capítulo de Alimentos y Bebidas y estimó que la Canasta Básica Alimentaria (CBA) bajó 1,34% en el mes, por lo que una familia tipo requirió a su criterio no más de $ 441,35 para no ser indigente. La misma evolución siguió la Canasta Básica Total (CBT), el mínimo para que la misma familia tipo no sea pobre, que quedó en $ 948,90.

La consultora Equis, que mide por su cuenta los precios de la misma canasta de alimentos que en el organismo que dirige Ana Edwin, detectó un alza de 4% durante noviembre. Ecolatina, que rastrea también la inflación con sus propios encuestadores, calculó un alza del IPC de 1,7% y una suba aún más fuerte de la comida, que a su juicio subió 2,5%. “Salvo en los alimentos, hay un reconocimiento de que la inflación es más alta y que su umbral subió , dijo a El Cronista Ricardo Delgado, de esa consultora.

Con la cifra de noviembre, la inflación oficial minorista acumula 7,5% en el año. Los precios mayoristas, en tanto, subieron 0,9% en el mes y acumulan un alza de 14,1% desde enero. El costo de la construcción subió 0,7% y trepa a 20,2% en 2007.

En el índice minorista, el transporte fue por lejos el rubro con mayor impacto inflacionario, con una suba de 2,7%, producto a su vez del alza de 19,2% en los taxis porteños. Su incremento explica la mitad de la inflación del mes. La indumentaria mostró una suba de 1,4%, con repuntes de la ropa interior (2,2%), calzado (2,4%) y accesorios (3,4%).

Protesta y carta a Cristina

El sinceramiento parcial de la inflación dista de representar un revés para el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, investigado por la Justicia por las presuntas manipulaciones de estadísticas. El funcionario mantiene pleno poder en el organismo y ya mandó dejar de publicar en enero el costo de vida en las provincias, que escapa a su influencia.

No obstante, en el mundillo sindical también se tomó nota del gesto de ayer, que podría servir para dar mayor legitimidad al índice oficial y atar a él con más éxito las negociaciones salariales 2008. Hasta ahora, los gremios han rechazado que se aten sus pretensiones de incremento salarial a las sospechadas estadísticas sobre el costo de vida. “Yo tengo mi propio Indec , llegó a afirmar Hugo Moyano, quien sin embargo respaldó luego esas mismas cifras por pedido presidencial.

Los técnicos del Indec nucleados en la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) volvieron a protestar ayer con un abrazo al edificio del ente, al que acudieron diputados opositores como Claudio Lozano (CTA) y Eduardo Macaluse (ARI). Los gremialistas también fueron por la mañana al Banco Provincia a entregarle una carta a Lousteau, donde denunciaron “amedrentamientos con tratos violentos, discriminaciones y amenazas contra todo trabajador que participe en las denuncias de las manipulaciones .