La escalada de la protesta de algunos sectores del gremio de camioneros que reclaman mejoras salariales comenzó a provocar trastornos en el abastecimiento y podría agravarse en los próximos días. A última hora de ayer, el Sindicato de Choferes de Camiones decidió extender al transporte de combustibles el trabajo a reglamento que viene realizando desde el viernes pasado en las ramas de caudales, correo, recolección de residuos y bebidas.
La decisión forma parte de la ofensiva que lleva adelante el gremio de Pablo Moyano para conseguir un incremento salarial del 28% y la incorporación al básico de una suma no remunerativa de $ 260. Aunque el trabajo a reglamento no implica un paro de actividades sí supone una disminución del ritmo de trabajo que provoca demora en los servicios.
El Ministerio de Trabajo convocó para mañana a una nueva audiencia paritaria que buscará poner fin al conflicto. Más allá de algunos contactos, las posiciones se mantienen todavía muy rígidas. Por un lado, los gremialistas acusan a las empresas de no haber hecho ninguna oferta consistente que permita superar la protesta. En cambio, los empresarios se niegan a aceptar un reclamo que, tal como está hoy, supondría un incremento del 50% en los salarios de los transportistas.
Por ahora, bajo control
El cuadro de situación es diferente en cada uno de los sectores afectados por la medida. Sin embargo, el diagnóstico común de las empresas es que recién habrá problemas si se extiende o profundiza la protesta.
El rubro de aguas y gaseosas es hasta hoy el más golpeado por el trabajo a reglamento. Entre lunes y martes varias zonas de la Capital Federal y el Conurbano tuvieron problemas para recibir nueva mercadería. Además, ayer se extendió la medida a Córdoba y Santiago del Estero. “Hay empresas que han recibido nuevamente entre el 40% y el 70% de lo que habían despachado , dijo a El Cronista Hugo Miguens, presidente de la Cámara de la Industria de Bebidas sin Alcohol.
El directivo aseguró que el sector está a favor de alcanzar un acuerdo pero que el reclamo gremial actual es “desaforado . En este sentido, advirtió sobre el impacto que esta situación puede tener eventualmente sobre los precios que pagan los consumidores. “Hay un compromiso de no subir los precios pero esto puede modificar el escenario , dijo Miguens.
También la recolección de residuos se vio muy comprometida entre el lunes y martes, especialmente en el Conurbano y en breve podría trasladarse el problema a la Capital Federal.
En el sector de correo privado, en cambio, aseguran que hasta ahora no tuvieron demasiados inconvenientes para operar y que pudieron prestar los servicios. Sin embargo, dicen que todo podría cambiar si no se alcanza un acuerdo en los próximos días. “Si este conflicto se agrava, puede haber trastornos para los usuarios que deben recibir facturas o tarjetas de crédito con vencimiento. Además, se vería comprometido el clearing bancario y la entrega de paquetería , afirmó Jorge Irigoin, Gerente General de Oca. De cualquier manera, el empresario se mostró confiado en que se alcanzará un entendimiento. “Hay racionalidad en la negociación. Debemos buscar un punto viable a través del diálogo , manifestó. Ayer, los cajeros automáticos funcionaron con normalidad y desde las redes Banelco y Link aseguraron que se está realizando la reposición sin dificultad. Se espera que solo las unidades remotas, es decir, las que no están situadas en entidades bancarias, puedan quedarse sin billetes.
Por su parte, en una importante petrolera tomaron con reserva la decisión del gremio de los camioneros de extender la protesta al transporte de combustible y estimaron que por lo menos durante tres días no habrá trastornos en el abastecimiento. “El problema se dará si se extiende la medida , dijeron, repitiendo una preocupación que por estas horas sobrevuela a varios sectores.