Los principales indicadores que se aproximan a la evolución del desarrollo tecnológico de la economía argentina señalan un leve repunte respecto a los registros de 2001, pero una marcada desmejora en relación a los niveles de 1998.
Un estudio del Ieral Fundación Mediterránea llega a esta conclusión tomando en consideración el comportamiento de una serie de parámetros básicos, relacionados con la informática y las comunicaciones: fuerza laboral tecnológica (FLT) del sector en relación al total de trabajadores; uso de teléfonos celulares; telefonía básica; acceso a internet por hogar y calidad de acceso a internet de las organizaciones.
Desde una perspectiva más general el trabajo desarrollado por Paula Nahirñak, toma en cuenta registros del software; stock de certificaciones de calidad del sector de informática y comunicaciones y patentamiento.
En el campo de la telefonía fija y móvil la Argentina supera el nivel medio de América Latina y el mundo, pero queda muy por debajo de los registros de la Unión Europea y Estados Unidos, y también de México, Brasil y Chile. De acuerdo al Banco Mundial, en 2002 el país tenía 360 usuarios de telefonía fija y móvil cada 1.000 personas, mientras que en la Unión Europea y Estados Unidos la relación estaba sobre 1.200 y en Chile superaba 600.
La calidad de acceso a internet por parte de las organizaciones es asimismo un índice de desarrollo tecnológico y competitividad de las empresas. Medida la cantidad de conexiones de Banda Ancha en relación a las conexiones Dial Up, se registra una mejora en la calidad de las comunicaciones desde comienzos de 2003, y especialmente durante 2004.
Software
En materia de los trabajadores y técnicos ligados a la tecnología de producción de software y de telecomunicaciones, también se registró un avance. En el cuarto trimestre de 2004 representaban 1,48% de la fuerza laboral total, valor máximo registrado en el año, con variaciones positivas de 8,8 puntos porcentuales respecto a la medición del último trimestre de 2003, y de 1,6% en comparación con el tercer trimestre de 2004. Sin embargo, este porcentaje quedó por debajo del 1,7% alcanzado en 1998. En la Ocde el promedio es de 3,2%, aunque con marcadas diferencias entre sus países. El pico lo detentan Suecia, con un porcentaje que supera 4,5%, y Dinamarca con algo más de 4%.
En la Argentina las noticias de la evolución de las certificaciones del sector informático y telecomunicaciones no son alentadoras. Las certificaciones son importantes ya que reflejan los estándares de calidad de una empresa, una rama o un país. Este año fue aprobada la ley de promoción del Software y Servicios Informáticos, cuyos beneficios estarán vigentes para quienes presenten certificados de calidad tras tres años de otorgados.
En 2004 el 94% del total de las certificaciones en los reglones de informática y telecomunicaciones, correspondió a certificados ISO 9000, mientras que el 60% (39) fueron gestionados por compañías dedicadas al primero de esos rubros.
Sin embargo, los incentivos todavía no han tenido impacto. Así, la cantidad de certificaciones vigentes en el segundo trimestre de este año resultó inferior al stock existente en igual período de 2004.
La explicación del Ieral apunta al hecho de que la rama del software está integrada por pequeñas empresas y trabajadores autónomos. A esta franja le resulta complicada la gestión de este tipo de certificaciones.
Finalmente, la relación entre el desarrollo tecnológico y la evolución de las patentes de invención, fue analizada a la luz de un indicador que estableció la proporción existente entre la cantidad de patentes solicitadas por cada 100.000 integrantes de la Población Económicamente Activa.
En el caso de Chile la curva es ascendente desde 1990, mientras que la Argentina registra una tendencia creciente hasta 1998 y luego desciende hasta ubicarse en la franja de 300 habitantes en 2002, contra 600 alcanzado por Chile en el 2000.