

Cuando saluda por primera vez a un cliente japonés nuevo, ¿debería entregarle su tarjeta comercial? Cuando un colega ruso le propone un brindis después de una segunda ronda de bebidas durante la cena, ¿qué es exactamente lo que hay que decir? Y si un socio de Nueva York comienza a esbozar un acuerdo en una cancha de golf, ¿cómo deberíamos responder?
Estos serán interrogantes de todos los días para quienes acaban de aprobar una maestría en administración de empresas (MBA). Y Andrew Molinsky, profesor de la Escuela de Negocios Internacionales de Brandeis University, Massachusetts, se propuso capacitarlos. “Las escuelas de negocios están muy orientadas a la enseñanza de temas complicados, pero la inteligencia cultural es igualmente importante.
Los MBA nuevos probablemente tengan que viajar por trabajo alrededor del mundo y deben contar con la información sobre cómo se hacen negocios en las diferentes culturas y con la capacidad de percibir indicios y matices culturales, aseguró el profesor Molinsky.
Con eso en mente, diseñó un curso que enseña a los alumnos a cruzar las fronteras culturales, es decir que adquieran la capacidad de reconocer, comprender y trabajar con diferencias culturales.
“Es importante que aprendan a cambiar su comportamiento para ser eficaces y mostrarse competentes en el lugar de trabajo, agregó.
En clase se estudian casos y se trabaja en base al role-playing, lo que permite que los estudiantes vean cómo las costumbres, las actitudes y el comportamiento de una cultura –verbales y no verbales– pueden influir en los negocios.
“En vez de enseñarles estereotipos, trato de instruirlos sobre prototipos , contó. “Pero también hago hincapié en que existen variaciones.
Además, el curso incluye varias charlas con gerentes que han trabajado en diferentes partes del mundo para empresas internacionales, como Adidas, Polaroid y Hitachi. Estos paneles brindan a los estudiantes una idea de cuáles son los desafíos prácticos que surgen en las oficinas multiculturales.
Los alumnos también participan de un proyecto de consultoría, en el que trabajan junto a compañías u organizaciones sin fines de lucro que estén pensando en abrir una oficina o hacer un acuerdo con otra empresa de un país diferente. Los estudiantes deben crear material que enseñe a los empleados y gerentes a cómo actuar e interactuar en determinadas situaciones laborales.










